Entretenimiento

mafalda

Cachos y Cachitos

EL CIELO

Un buen hombre llega al cielo y en la entrada se encuentra con una cola inmensa. Al rato, pregunta al que tenía más cerca:
-¿Sabe Ud. a qué se debe esta cola tan larga ?
-Ah, es que antes de entrar te preguntan si estuviste casado o no.
-¿ Y para qué preguntan eso ?
-Bueno, si estuviste casado te dejan pasar sin ningún problema.
El tipo sigue esperando y cuando llega su turno, le interrogan:
-¿ Ha estado usted casado ?
-Sí, dos veces enviudé y por consiguiente tres veces me casé.
– ¡Fuera de aquí!-, exclama el portero del paraíso a voz en cuello.
El hombre, asombrado replica:
-Pero, ¿Acaso no dijeron que los casados entrábamos sin ningún problema ?
-Sí, los que estuvieron casados una sola vez. Al Cielo se entra por mártir … pero no por pendejo !!»

ROMANCE EN LA 4ª EDAD.
Dos personas mayores, él viudo y ella viuda, se conocían hacía varios años. Una noche hubo una cena comunitaria en la Casa Club. Los dos sentados en la misma mesa, uno frente al otro.
Durante la comida él la miró y la miró admirado y finalmente juntó el coraje para preguntarle: 
-¿Quieres casarte conmigo?
Después de unos segundos de «cuidadosa consideración», ella respondió:
-Sí.. Sí, acepto! »
La comida terminó y, luego de algunos intercambios agradables de palabras, se fueron a sus respectivos hogares.
A la mañana siguiente, el despertó preocupado y dudoso de la respuesta.
«¿Dijo sí «o dijo no’? No podía recordar. Lo intentó y lo intentó, pero simplemente no recordaba, no tenía ni siquiera una vaga idea; inquieto, fue al teléfono y llamó a su amiga.
En primer lugar, le explicó que su memoria no era tan buena como solía serlo. Luego le recordó la noche hermosa, que habían pasado y con un poco más de coraje, le preguntó:
– Cuando te pregunté si querías casarte conmigo, dijiste, sí o no? Él quedo encantado al oírla decir:
-Te dije que sí, que sí, acepto y lo dije con todo mi corazón. Y estoy muy feliz de que me llamaras, no  podía recordar quién me lo había pedido»

FRASES DE OTL AICHER

-Escribo para definirme, un acto de autocreación, en un diálogo conmigo misma, con escritores que  admiro, vivos y muertos, con lectores ideales. Porque me da placer. No sé con certeza para qué sirve mi  trabajo.

-Dios ha puesto el placer tan cerca del dolor que muchas veces se llora de alegría.

-Anoche inventé un nuevo placer, y cuando lo iba a disfrutar por vez primera, llegaron violentamente a mi  casa un ángel y un demonio. Entraron en mi puerta y disputaron acerca de mi nuevo placer. Uno gritaba:  ¡Es un pecado! Y el otro decía: ¡Es una virtud!
 

HOROSCOPO