ECUADOR UN HURACAN POLÍTICO
Por: Holguer Mariano Jara
El país celebra el domingo 13 de abril unos comicios de dimensiones inéditas. Estamos casi listos para celebrar las elecciones más grandes en la historia del país. Es la primera vez que la designación de un Presidente se debe lidiar con la clase política de la peor naturaleza y que está al parecer dispuesta a destruir la poca paz que tenemos, la libertad, la economía, la democracia y de “yapa,” quieren imponer la línea política de Nicolás Maduro.
¿Qué está en juego en estas elecciones? La gobernabilidad, la gobernabilidad es el tema más relevante de estos comicios. Por desgracia criminales con tatuajes imponen su poder en Ecuador y como es obvio los políticos firman acuerdos en las oficinas, mientras el pueblo se muere de hambre y terror en las calles.
En ocasiones, la ambición política y económica de acceder al poder hace que diversos grupos se puedan organizar para cometer crímenes. Y por otro lado hay carteles que en ocasiones se dice que, cuando un candidato no pacta con ellos, automáticamente se convierte en una condena de muerte.
El Debate-Embate que vimos los ecuatorianos, fue un pálido reflejo de la falta de gobernabilidad que en la práctica uno de los candidatos pondría de manifiesto en el país. El despotismo ilustrado, la prepotencia, nos recordó la escuela del insultador, mentiroso y provocador de Correa.
La evidente ausencia de información sobre planes, programas y proyectos de los candidatos, pasó desapercibido, ante la furia de ataques especialmente de la candidata Luisa González, quien llegó diabólicamente a llamar “majadero” al Presidente de la República Daniel Noboa, al tiempo de acusarlo de violencia contra la mujer, incluida su hija.
Como un gesto de humanidad el candidato Presidente le ofreció una beca para que estudie economía, le recordó que la corrupción tiene nombres y apellidos y sutilmente, le pidió que diga la verdad al pueblo ecuatoriano. Se doblegó finalmente y aceptó ser la “Rana René”, aunque aclaró, que no es del “cartel de los sapos”. Un SI agónico permitió a 18 millones de compatriotas saber que SI reconocerá al gobierno de Nicolás Maduro si gana las elecciones.
Luisa González se cree una entelequia de la política, estuvo nerviosa, terminó acorralada, sus acusaciones sólo abrieron el camino al candidato Noboa, para que, de forma muy educada, pero con personalidad, le ponga de rodillas, literalmente y se lleve los aplausos en este debate.
“El dólar a la ecuatoriana” seguramente traerá mucha tela que cortar en esta campaña electoral y la verdad como es obvio, incomoda a la oposición gobiernista, pero en las urnas este negro pensamiento de que el dólar no se debe escribir en inglés, podría ser la tumba política para quienes, utilizando todo argumento falso o cierto, quieren ser gobierno.
La inacción del pueblo no es lo mejor que podamos manifestar los ecuatorianos, esa posición no se justifica, hay que aprender a equilibrar las decisiones, no confundamos misericordia con impunidad. Es mejor olvidar lo que uno tiene y recordar lo que uno vale, o nos tocará apreciar de lejos, lo que alguna vez tuvimos cerca.
Todos los políticos vienen de un solo molde, son indiferenciados e indiferenciables, no basta con decir que son chambones, también son maliciosos y aquí la cosa no se detiene, porque sencillamente no arranca todavía. El pasado nunca se va, solo se esconde en otro lugar. Entre gitanos no se leen las cartas, pero el pueblo debe dormir con un ojo abierto, para no caer en la tentación y sucumbir como país.