DERECHO A SER ATENDIDO POR UNA PERSONA
ROSALÍA ARTEAGA SERRANO
Sigo con atención lo que pasa en otros países en cuanto a la atención que debe prestarse a los requerimientos de las personas de la tercera edad, y acabo de enterarme que el Congreso Español acaba de aprobar una ley, en la que regula mucho de las llamadas telefónicas que se hacen por parte de empresas, sobre todo las denominadas llamadas spam que intentan vender o interesar por productos a los destinatarios de las llamadas.
Pero, entre las medidas recientemente tomadas, resalta y llama la atención una que me parece digna de comentario y que tiene que ver con el derecho de las personas a ser atendidas por personas cuando hacen consultas o reclaman por algo o piden un servicio a través del uso de una llamada telefónica.
Así, en lugar de que la información sea proporcionada por una grabación o por Inteligencia Artificial, se establece que las llamadas deben ser atendidas por personas.
La verdad es que todos estamos saturados y fastidiados, muchas veces, por la respuesta que se nos da a través de las líneas telefónicas de las empresas o instituciones con las que precisamos conectarnos y que evidentemente provienen de Inteligencia Artificial o de una monótona grabación que generalmente no soluciona nada.
El tiempo que se pierde cuando no hay una persona al otro lado de la línea que dé una solución al cliente o usuario es grande, pero sobre todo la percepción de que no es importante la persona que llama o que no se le hace caso ni se le explica una razón de lo que ocurre, lo que deja una sensación de insatisfacción.
Bien por esta decisión del congreso español, frente a demandas planteadas fundamentalmente por las personas de la tercera edad, muy importantes, pues la economía plateada crece de manera sustancial en el mundo y depende mucho del envejecimiento de la población.



