Ecuador en el 2026: Hay razones de sobra para creer que se puede hacer un Mundial histórico
Ecuador solo perdió dos partidos en Eliminatorias, ante Brasil y Argentina, ambos de visitante.
Christian Escobar Salazar
Si el fútbol fuera solo ilusión, no alcanzaría. Pero cuando la ilusión se sostiene en datos, procesos y referentes consolidados, el sueño empieza a tomar forma real. Ecuador llega al Mundial 2026 con algo que pocas veces tuvo: continuidad, jerarquía internacional y una generación madura.
La Tri enfrentará en fase de grupos a Alemania, Costa de Marfil y Curazao, rivales distintos, exigentes y con lecturas tácticas claras. Y si miramos hacia atrás, a las últimas Eliminatorias —esas que rompieron récords y redefinieron la identidad de la selección—, el panorama invita a creer que 2026 puede ser el mejor Mundial de nuestra historia.
Un proceso que ya hizo historia
Ecuador se acostumbró a competir. En las últimas Eliminatorias sudamericanas, La Tri no solo clasificó con autoridad, sino que se consolidó como una selección incómoda, intensa y moderna. Récords de puntos, solidez defensiva, regularidad como visitante y una base joven que hoy ya no es promesa, sino realidad. Solo basta con acordarse que La Tri empezó con -3 puntos, y aún así fue segunda en la tabla.
Ese contexto es clave: Ecuador ya sabe jugar partidos grandes. Y ahora, además, tiene figuras que brillan en la élite mundial.
2025: el año que confirmó que Ecuador está para cosas grandes
El año previo al Mundial dejó señales potentes. No fueron destellos aislados, fueron logros estructurales.
• Willian Pacho hizo historia grande: primer ecuatoriano en ganar la UEFA Champions League, campeón intercontinental, múltiple campeón en Francia y único sudamericano presente en el The Best de la FIFA. Un defensor central de talla mundial, líder silencioso y jerarquía pura.
• Moisés Caicedo, campeón del Mundial de Clubes con Chelsea, se confirmó como uno de los mejores volantes defensivos del planeta. Intensidad, lectura táctica y personalidad para afrontar partidos grandes.
• Piero Hincapié, pionero al convertirse en el primer ecuatoriano en llegar al Arsenal, hoy protagonista en un equipo que lidera la Champions League y la Premier League. Versátil, inteligente y con mucho carácter.
• Enner Valencia, el nombre propio de los Mundiales. El goleador histórico de Ecuador en Copas del Mundo llega con experiencia, liderazgo y olfato intacto. En torneos cortos, eso vale oro y es su Mundial de despedida.
• Hernán Galíndez, seguridad bajo los tres palos. Un arquero que transmite calma y responde en momentos límite.
• Nilson Angulo, talento en crecimiento sostenido. Con 5 goles y 5 asistencias en el Anderlecht, aporta desequilibrio, dinámica y sorpresa desde el mediocampo ofensivo.
El grupo: desafío y oportunidad
Alemania será el termómetro máximo: orden, presión y jerarquía histórica. Costa de Marfil, potencia física y talento individual, rival directo en la pelea por avanzar. Curazao, el partido donde Ecuador deberá imponer condiciones y marcar diferencias.
No es un grupo sencillo, pero tampoco imposible. Es un grupo para competir y para demostrar que enfrentar a Ecuador es una tarea difícil.
2026: cuando el sueño se parece a un plan
Ecuador llega al Mundial con algo distinto:
• Futbolistas campeones en Europa
• Referentes en ligas top
• Un proceso reconocible
• Y una generación que ya no se achica y que sigue creciendo.
Actualmente, soñar ya no es una exageración porque con argumentos, esta Tri puede llegar muy lejos. Así que Ecuador buscará hacer un gran Mundial gracias a esta ‘generación de oro’.



