RC SE HUNDE Y SU MILITANCIA HUYE
Por: Holguer Mariano Jara
Cuando no hay lo ideal, hay que conformarse con lo posible. “A falta de pan tortilla”. El “dueño” de RC5 Rafael Correa, decidió de manera dictatorial nombrar a Gabriela Rivadeneira como presidenta del movimiento, dejando con la bata alzada a un puñado de pseudo aspirantes.
Es así, como le apuestan a reposicionarse entre el electorado y retomar el liderazgo que algún día ostentaron. De esa forma pretenden terminar la era del movimiento Catch all, que aglutinaba y representaba todas las corrientes, ideologías y clases sociales. Lo de hoy al parecer, con la Sra. “come mierda”, es la radicalización, la política de los extremos para tomar el poder a las buenas o a las malas.
El movimiento está en medio de un barco donde la tripulación, en vez de estar organizada para que el barco llegue a buen puerto, se la pasan de motín en motín, peleando entre ellos por defender el interés, no del barco, no para ver si van a llegar a buen puerto, sino para ver qué camarote les conviene. RC tiene que ajustar sus discursos, salir del closet ideológico para conectar con las bases populares; su esperanza la tienen puesta en los “pobres” para ganar las elecciones en 2.027, pero estos mismos “pobres” ya no comen cuentos.
RC entiende el momento que vive Ecuador, hoy sumida en una gran crisis económica, política y de inseguridad. Hay enojo y desesperación crecientes en la ciudadanía. Es la hora de los indignados, los correistas y Gabriela lo saben muy bien. Ella busca para las elecciones nacionales el voto del enojo, para convertir la indignación en movimiento político.
Correa por su parte, se dedica a vender esperanza e insultos por doquier, pues quiere que su discípula sea electa Presidenta del Ecuador. (De un solo tiro mata varios pájaros). Sin embargo, RC no funciona como ellos quieren, porque las tribus se la pasan peleándose por posiciones y no por ideas. Es una tripulación que va a desaparecer al paso que van. El cielo no se toma por consenso, sino por asalto, parece ser la filosofía de su militancia.
Hasta hace pocos días no sabían ni su ideología. Pero tienen una lista de ideas eterodoxas medio descafeinadas para revivir el estado de bienestar, sin precisar, quién va a pagar la cuenta. La revolución ciudadana que en el discurso es un movimiento colectivo, tiene una dependencia absoluta de liderazgo del “Mashi”, quien ostenta rasgos preocupantes de autoritarismo mesiánico.
El tiempo dirá si RC es el asalto al cielo o el camino al infierno empedrado de buenas intenciones y si la decisión de Correa para que Rivadeneira asuma la presidencia, es a falta de pan tortilla o por convicción.
La Convención del fin de semana resultó un completo fracaso. Ahora solo hay que esperar y ver si al final logran renunciar al ansia de poder para revolucionar la política, o si acceden al poder renunciando al idealismo, tal como lo han hecho todos los gobernantes populistas a los que tanto admiran, porque la calentura no está en las sábanas.



