LA ARZOBISPA DE CANTERBURY
ROSALÍA ARTEAGA SERRANO
Una noticia concita nuestra atención, la elección, después del predominio masculino en la iglesia de Inglaterra, la iglesia anglicana, por primera vez se cuenta con una arzobispa de Canterbury, en calidad de líder espiritual y primada de esta iglesia, ya que quien ejerce como arzobispo de esta catedral es el de mayor rango.
Recordemos que la catedral de Canterbury es el principal centro religioso del Reino Unido, además que fue declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
También es importante mencionar que el rey de Inglaterra o la reina, es la cabeza de la iglesia anglicana y que esta no reconoce la autoridad del Papa. El Reino Unido se separó de la iglesia católica a raíz de la decisión tomada por Enrique VIII, e inclusive se dieron luchas y guerras internas entre los denominados “papistas” y los miembros de esta nueva iglesia.
Pero lo que nos ocupa en este comentario es el cambio producido en la jerarquía de esta iglesia, al permitir que una mujer la lidere desde la posesión de la obispa Sarah Mullally, investida como tal este pasado 25 de marzo del 2026, su cargo anterior fue obispa de Londres.
Esta designación cambia la historia de los prelados en la iglesia anglicana, demuestra como las mujeres pueden alcanzar las más altas posiciones dentro de la jerarquía eclesiástica y también abre preguntas respecto a la presencia de las mujeres en otras religiones, como la católica, que todavía no admite la ordenación de mujeres como sacerdotes, si bien han existido voces que lo piden.
En fin, los tiempos cambian, nuevos vientos soplan y las iglesias no son inmunes a cambios y transformaciones.



