CALM DOWN
ROSALÍA ARTEAGA SERRANO
Como querría tener una especie de varita mágica para invitar a los belicosos de la tierra a que se calmen, tomando una expresión del legendario actor británico Michael Caine convocando al Presidente Donald Trump, a quien invitó a tomar las cosas de manera más tranquila con su recordado “calm down”.
Y es verdad que hace falta una calma, un respiro en medio del fragoroso ruido que hacen los políticos, incansables en su afán de copar todos los espacios, a manera de una invitación a reflexionar, a no tomarse todo a la tremenda y a pensar mucho más en las consecuencias de sus actos para los demás, considerando que esos demás, en este caso pueden ser todos los habitantes del mundo.
Si enumeramos la cantidad de enfrentamientos que existen hoy en el planeta, nos damos cuenta de que son muchos los frentes beligerantes, en los que mueren las personas y que además causan enormes destrozos. Evidentemente los más visibles son la guerra de Ucrania, que enfrenta a este país con su invasor ruso, la guerra entre Israel y Hamas, que se ha extendido ya hacia zonas del Líbano y también el conflicto entre Irak y los Estados Unidos de Norteamérica, que involucran también a otros países del Golfo Pérsico.
Pero también hay otros enfrentamientos, en nuestra propia América Latina y que tienen que ver con lo que se ha denominado el crimen organizado y que está afectando a prácticamente todos los países de la región, con su carga de odio, de permear las sociedades con la violencia, el narcotráfico, la minería ilegal, el reclutamiento de niños y jóvenes, el terror sembrado en las ciudades y en los campos.
Todo ello implica que se han exacerbado los odios, los enfrentamientos, la lucha entre unos y otros, por lo que habría que incitar a la sociedad a la calma, a un aquietamiento que no debe confundirse con inacción y que tiene que ver más con tomar aliento antes de actuar, pensar las cosas para encontrar soluciones.
Los poderosos de la tierra, quienes tienen en sus manos muchas de las llaves que conducen a los enfrentamientos y a las catástrofes, deben seguir el consejo del actor Caine, quien recomienda un enérgico “calm down”.



