DE VUELTA A CLASES
ROSALÍA ARTEAGA SERRANO
En la Sierra y en la Amazonía las clases retornan luego del período de vacaciones. Miles de niños y de jóvenes engrosan los enjambres de estudiantes que se hacen presentes en los centros educativos en búsqueda de conocimientos, de formas de comportamiento, de sentido de pertenencia, todo lo que vuelve a las escuelas en insustituibles.
Sin embargo, en los tiempos actuales, plagados de incertidumbres, los retos de esos estudiantes y también de sus familias y maestros, son mayores. Tienen que ver con la seguridad en las aulas y en los entornos de los colegios, pero también se suman las previsiones de lo que se anuncia como un fenómeno climático de increíble fuerza: el Super Niño, que puede presentarse en forma de sequías que agostan los terrenos y que secan las aguas, pero que también amenazan con la provisión del fluido eléctrico. Así como en la costa se harán presentes las lluvias torrenciales y las inundaciones.
Los incendios se incrementan, la preocupación por el futuro de las cosechas aparece también como una constante que va más allá de la particular angustia por parte de los agricultores y llega también a las ciudades por el incremento de los precios de bienes de primera necesidad.
Frente a estos temas, que también tienen vinculación con la capacidad económica de los padres, la deserción aumenta y deja a los niños y a los jóvenes al margen de los procesos educativos, lo que los pone en riesgo enorme de ver distorsionarse su camino, por prácticas terribles como el reclutamiento que se lo realiza cada vez con niños de más corta edad.
Por ello se hace cada vez más necesario el accionar de los gobiernos por proveer de ambientes seguros y de generar propuestas educativas que vayan más allá de lo que tradicionalmente ha ofrecido la escuela. Poniendo énfasis en la capacitación de los docentes, para que puedan responder a esos retos que se manifiestan cada vez más demandantes.
La necesidad de impartir educación de calidad y con pertinencia, es un imperativo que no puede soslayarse, más aún en tiempos en los que la Inteligencia Artificial pretende desplazar a los Inteligencia Humana de los centros de educación y de trabajo.



