Departamento de Justicia de EE.UU. amplió la investigación por el precio de la carne
Por Nazareno Rosen-Seguir
El Departamento de Justicia de Estados Unidos amplió la investigación sobre el aumento del precio minorista de la carne vacuna e incorporó a ocho de las mayores cadenas de supermercados del país, entre ellas Publix, Walmart, Kroger, Albertsons, Aldi, Costco, Amazon y Ahold Delhaize USA. La novedad fue difundida en el marco de una pesquisa oficial que ya venía avanzando sobre los grandes procesadores de carne.
La medida se conoce en un contexto de preocupación pública por el costo de los alimentos en Estados Unidos, donde el valor de la carne vacuna se convirtió en uno de los focos de atención para las autoridades. La división antimonopolio del gobierno federal envió cartas a esas compañías para requerir información vinculada con el comportamiento reciente de los precios en góndola.
Hasta ahora, la investigación federal se había concentrado en las grandes empresas procesadoras de carne. Sin embargo, el alcance fue ampliado y pasó a incluir también a los actores del tramo minorista, es decir, a las compañías que venden el producto de manera directa al consumidor.
Entre las firmas alcanzadas aparecen algunas de las cadenas de supermercados más grandes del país, además de Amazon, que participa del negocio alimentario a través de sus distintas unidades comerciales.
La división antimonopolio sumó a esos ocho grupos a una averiguación sobre la asequibilidad de la carne vacuna, un concepto que en este caso remite a la posibilidad real de acceso del consumidor a un alimento básico cuyo precio se encareció en los últimos meses.
La agencia aseguró que el gobierno busca determinar qué factores explican la subida en los valores minoristas y si hubo prácticas que contribuyeran a profundizarla.
Las autoridades pidieron registros y datos internos sobre ventas minoristas, precios, costos, márgenes de ganancia y análisis de mercado relacionados con productos bovinos. También solicitaron información sobre tendencias del sector y distintos elementos que permitan reconstruir la evolución del negocio.
La documentación requerida por las autoridades apunta a conocer con más detalle cómo se forma el precio final que pagan los consumidores.
Los investigadores buscan acceder a datos sobre ventas, costos, márgenes y estrategias comerciales ligadas a la carne vacuna. Ese pedido incluye no solo cifras de comercialización, sino también evaluaciones internas sobre el comportamiento del mercado.



