SOBRE LAS PRUEBAS PISA
ROSALÍA ARTEAGA SERRANO
Tuve la oportunidad, invitada por la directora del INEVAL, de participar en la entrega oficial de las pruebas PISA al gobierno ecuatoriano, he visto también muchos comentarios al respecto, sobre todo relacionados con las bajas calificaciones obtenidas por los estudiantes ecuatorianos y latinoamericanos en general en las competencias analizadas de lectura, matemáticas, ciencias y un nuevo módulo relativo a aprendizaje en el mundo digital.
La evaluación se refiere a las respuestas de estudiantes de quince años, para ver cómo se aplican los conocimientos adquiridos en sus instituciones educativas, a situaciones reales de la vida diaria.
Recordemos que son pruebas estandarizadas a nivel global y que también se trata de conocer el contexto en el que viven los estudiantes.
Con estos antecedentes, voy a reflexionar sobre mis impresiones sobre los resultados de las mencionadas pruebas. Por supuesto, no puedo decir que esté contenta con las notas obtenidas ni por nuestro país, ni por Latinoamérica, llamando la atención sobre el hecho de que, los países evaluados, a nivel mundial, también tuvieron, en su mayoría, un descenso en el desempeño de las capacidades lectoras, lo que no es una noticia para alegrarse. Se puede inferir que este bajo nivel puede, en parte, atribuirse al excesivo uso de equipos digitales e inclusive a la disrupción que el uso de la Inteligencia Artificial significa.
Dicho esto, quiero enfatizar en lo agradable que significó el contemplar un video con el que se inició la sesión, con las palabras del creador de las pruebas Pisa, el matemático y estadístico alemán Andreas Schleicher, actual director de educación de la OCDE, y quien empezó felicitando a los maestros ecuatorianos.
Esta felicitación parecería fuera de lugar por las bajas notas obtenidas, pero el “padre” de las pruebas Pisa se refirió al ambiente en el que la educación ecuatoriana se desenvuelve en estos últimos años y puso énfasis en tres aspectos remarcables que vale la pena mencionarlos.
Schleicher hizo mención a que en las mediciones de contexto los estudiantes ecuatorianos son más creativos que la media de sus pares en América Latina, son también más resilientes y, aquí viene un punto muy importante, los jóvenes ecuatorianos se sienten respaldados por sus maestros, más que la media de todos los estudiantes evaluados a nivel global.
Ahora si comprendemos el porqué de la felicitación del director de educación de la OCDE a los maestros ecuatorianos, lo que constituye un espaldarazo al trabajo sacrificado y muchas veces incomprendido de los maestros. Tenemos esperanza y confiamos en que, con las inversiones necesarias, la capacitación y revalorización continua de los maestros, podremos conseguir mejores resultados



