Sobre los límites
Me alegro, por fin, de que quienes se empeñan en no reconocer los límites impuestos por la racionalidad, la tolerancia y el buen sentido, se sigan descubriendo como que son los menos.
Me alegro, por fin, de que quienes se empeñan en no reconocer los límites impuestos por la racionalidad, la tolerancia y el buen sentido, se sigan descubriendo como que son los menos.
La Pacha Mama, produjo sonoridades que las diversas etnias humanas, utilizan en celebraciones festivas, la conquista modificó con sonidos, instrumentos y credos religiosos. La naturaleza canta con el viento, la siringe permite a las aves ser grandes pitos vivientes
En pocas palabras supimos desde infantes y niños qué hacíamos en el planeta, hacia donde nos dirigíamos, quienes podían ser nuestros enemigos, con que armas teníamos que combatir; además, que siempre era aconsejable dormir con un ojo abierto para estar en estado permanente de alerta.
Lo opuesto a la libertad es la necesidad. Aquello que impone y determina, incluso, en nuestras más íntimas posibilidades de elección.
Ecuador tiene gran riqueza de recursos naturales, pero su economía se basa exclusivamente en petróleo, cacao, camarón, banano, flores y obviamente impuestos.
Ha pasado una semana de elecciones democráticas y la dictadura de Maduro sigue en el poder.
Lo ocurrido con el proceso electoral en Venezuela y la evidente manipulación del Consejo Electoral de ese país, provocan indignación no solamente en el pueblo venezolano, sino también en la mayor parte de los gobiernos democráticos del mundo, empezando por los Latinoamericanos.
Según analistas, EE.UU. se encuentra en una fase de estancamiento en comparación con ciclos anteriores.
“Don Goyo” (2024) es la reciente adaptación al cine de la clásica novela homónima de Demetrio Aguilera Malta. Su director y guionista, el ecuatoriano Jorge Flores Velasco, ha tomado la primera parte de la novela de 1933 y la ha actualizado, además de hacer un perfil de Don Goyo, poniéndolo como un espíritu de la naturaleza.
Los comentarios sobre nuestra debacle cívica y sus consecuencias nefastas para el presente y futuro, impiden revivir el espíritu alegre y desenvuelto del guayaquileño, los desfiles llenos de colorido y de juventud feliz de ser y existir.