Oír y escuchar
Vivimos tiempos ruidosos. Según nos levantamos encendemos la radio y, según nos dormimos, apagamos la televisión. El ruido nos acompaña en el dormitorio, en el baño, en el coche, en el trabajo, y, descerebrados por completo, en el comedor mientras almorzamos. Las voces que mejor conocemos son las de los locutores de radio y presentadores de TV. Sabemos lo que opinan, lo que dicen, cómo visten, cómo se peinan, sus muletillas, dimes y diretes. su amargura o su sentido del humor. Solo nos queda arreglar con ellos un buen matrimonio.



