PROSPERIDAD Y SEGURIDAD EN EL 2.026
Por: Holguer Mariano Jara
Un nuevo año siempre genera expectativas, la incertidumbre del futuro permite echar a volar la imaginación, identificar aquello que debería cambiar, lo que quisiéramos que se quede y aquello que, definitivamente, no puede volver a suceder.
Esperemos no quedarnos con falsas promesas, sino con superación de las expectativas; en nuestro país la violencia mantiene un incremento constante, que entre miedo y asombro cada día produce escalofrío y al parecer esta bola de nieve sólo producirá más violencia, dolor y muertes, en muchos casos, de niños y jóvenes involucrados o no en el narcotráfico.
El Presidente Daniel Noboa nunca antes había tenido tanta difusión como ahora con las permanentes cadenas de radio y televisión que, por cierto, no sabemos cuánto nos cuesta. Siempre se menciona la inseguridad, pero no se habla de la pobreza, desempleo o programas de control y apoyo a la niñez y juventud que son víctimas de reclutamiento a los GDO.
La reducción de la pobreza en el 2.026 debe ser el reto más importante, así como la desaceleración económica, inestabilidad política y el compromiso firme para controlar la inseguridad, combatir el desempleo, incorporar nuevos programas sociales, de salud y educación.
Que en el nuevo año, el pueblo ecuatoriano tome plena conciencia de la necesidad de un cambio, reflexionando sobre las causas de los graves problemas actuales y cómo hay que atacarlas para construir una mejor sociedad, con mayor calidad de vida para la mayoría de la población. Hay que sacudir la inercia y rechazar todo intento de manipulación con la que desde hace décadas nos engañan con falsas promesas de cambio y transformación para construir el Nuevo Ecuador.
En este primer cuarto del Siglo XXI, hemos vivido un periodo de estancamiento, retroceso institucional, violencia y asesinatos; la pobreza y la demagogia campean por sus fueros. Han sido 25 terribles años, en que los partidos gobernantes, no sólo han demostrado ser idénticos, sino que, no representan la alternativa para construir un mejor país. Y no se puede esperar ninguna rectificación del Gobierno actual ante la falta de madurez y colaboradores eficientes.
A pesar del saldo negativo del año que terminó, deseo conservar la esperanza en un cambio positivo de la realidad; confiar en que tarde o temprano los ecuatorianos, en lugar de esperar que los gobiernos cumplan todas las promesas que han roto, les retiremos el voto y la confianza, tomando en sus manos la tarea de gobernar a favor de sus propios intereses.
Como no basta con que, unos cuantos tomemos conciencia de esta necesidad de cambiar el rumbo del país, nos comprometemos a contribuir con esta tarea haciendo cada día mejor nuestro trabajo desde la trinchera periodística, para transmitir el conocimiento de la realidad, dando a conocer el fondo de las noticias y con opiniones versadas y transparentes a la realidad. ECUADOR NEWS les desea felicidades, prosperidad y seguridad en el 2.026.



