EL “PODER” DE LAS PIEZAS DE MUSEO
Por: Holguer Mariano Jara
No sería la primera vez que, grupos que parecen competidores se unieran para obtener mejores ganancias económicas, mayor poder e influencia, o una derrota histórica. Es para reflexionar lo que pretenden Guido Peruchachi de la Fenocin, Leónidas Iza de Ecuarunari y Marlon Vargas de la Conaie, cuando piden la revocatoria presidencial de Daniel Noboa.
Estas son organizaciones que operan en el mismo territorio indígena y se conectan a la misma línea, a menudo se mesclan con grupos involucrados a la violencia, controlan el movimiento de las autoridades, presionan con amenazas para sembrar el caos, destruyen ciudades y carreteras y la Justicia les tiene miedo.
En los últimos procesos electorales, las “organizaciones criminales” demostraron claramente su interés de participar en la política, asesinando a un candidato presidencial y varios aspirantes a otras dignidades, amenazando, pactando candidaturas con partidos o movimientos políticos, financiando campañas políticas, comprando votos a favor del candidato de su preferencia.
La Conaie, Fenocin y Ecuarunari son organizaciones que tienen la capacidad para realizar acciones conforme a sus intereses particulares y los mismos se realizan por fuera del marco jurídico institucional, es decir, que se encuentran revestidos de un marco extra-legal y lo que buscan en realidad, es convertirse en un grupo de poder político para captar el gobierno.
Marlon Vargas Presidente de la Conaie, nominó al excandidato a la Presidencia de la República por RC5 Andrés Arauz, como el Presidente del Estado Plurinacional, utilizando un micrófono y demostrando que en Ecuador las leyes se violan simplemente con rayas en la cara, una cinta de plumas y el cinismo e ignorancia radical.
Muchos dirán que mi posición es racista. No estimados lectores, abordar el racismo nos acerca a un problema social, político y económico que tiene una historia intrincada en nuestro país. Traer al presente estos acontecimientos nos puede llevar a entender por qué el pueblo indígena ve a sus dirigentes como piezas de museo, o sea, INTOCABLES, demuestran sumisión y bajo amenazas hacen lo que estos dictadores les obligan.
Quienes esconden sus rostros con pasamontañas en las calles, anuncian la revocatoria del mandato al Presidente Daniel Noboa, solo por el odio que tienen estos campesinos convertidos en piezas de museo y convencidos, que son los dueños de la verdad. Nadie ve a estos dirigentes, la gente tiene miedo de hablar con ellos, solo tienen que hacer lo que ellos les dicen bajo amenazas, caso contrario, todo el peso de la violencia se hace presente.
Empecemos a conocer las profundas fracturas de nuestro país, ¿no es esto lo único que nos podría llevar hacia un verdadero cambio. Es indispensable e impostergable la reorganización de la CONAIE, ECUARUNARI, FENOCIN, Partidos y Movimientos Políticos, desaparecer el caciquismo, la violencia y la corrupción.



