FIN AL CRIMEN ORGANIZADO
Por: Holguer Mariano Jara
Después del Mencho, la historia del crimen organizado enseña una lección brutal y repetida: matar a un capo, no mata a su estructura, al contrario, podría ser el fin de una era criminal, para dar paso a otra era criminal más violenta y despiadada, obviamente Ecuador no sería la excepción.
Su muerte cierra un capítulo, pero abre otro que el mundo no puede leer con ingenuidad ni con euforia prematura, sus células están dispersas como virus y en Ecuador diseminadas por doquier, especialmente en el grupo criminal los “lobos”.
Jalisco Nueva Generación desarrolló una arquitectura corporativa con divisiones operativas, franquicias territoriales y alianzas internacionales. Penetró economías locales, alcaldías, prefecturas y cuerpos policiales con una profundidad que no desaparece por decreto, ni por bala.
Cuando muere un líder de esta magnitud, el vacío de poder no permanece vacío por mucho tiempo. La sucesión interna tiene dos formas igualmente peligrosas: una transición ordenada bajo un nuevo liderazgo consolidado, o una guerra fratricida que desangre los territorios.
Esta organización criminal construyó una estructura “corporativa”, con divisiones operativas, franquicias territoriales y alianzas internacionales mediante contratos. El Cártel Jalisco está estructuralmente preparado para continuar sin su líder y lejos de desmantelarse, pasará a un proceso de reorganización financiera y territorial, pero antes, arderá medio mundo.
El Cártel Jalisco Nueva Generación, es una empresa criminal. Por eso se puede asegurar que, la muerte de su capo no implicará su desaparición, sino una reconfiguración interna para definir quién encabezará la operación general.
El post-Mencho, ofrece una ventana de oportunidades: las redes financieras del CJNG estarán en un período de incertidumbre y reorganización; entonces el Estado ecuatoriano debe actuar ahora, con precisión quirúrgica y darle golpes certeros a esta estructura, “los lobos” que, en nuestro país son el brazo armado, asesinan sin piedad, imponen vacunas, lavan dinero, pasan toneladas de droga a otros países y lo más doloroso, niños y jóvenes son reclutados a diario.
Sin flujo de dinero, estas estructuras se asfixian. El Estado debe invertir de manera urgente en los territorios donde el CJNG y los lobos, operan como un gobierno paralelo. Ecuador debe atacar ya para evitar su reorganización. El crimen organizado no prospera donde hay Estado, prospera exactamente donde no lo hay.
El crimen organizado no surgió de la nada: surgió de la pobreza estructural, de la corrupción política, de la impunidad judicial, de la compra de autoridades y gobiernos. Al gobierno de Daniel Noboa, no le falta capacidad técnica, sino voluntad política sostenida, sentido común de la Asamblea Nacional, mano dura de la Justicia. Con su muerte el mensajero más peligroso no cancela el mensaje, al contrario, se multiplica y llega con mayor sed de venganza.



