ECUADOR NO CRECE Y NO CRECER DUELE
Por: Holguer Mariano Jara
El Plan económico del gobierno de Daniel Noboa para el 2.026 dejó muy claro, que eligió pagar la deuda al FMI, mantener la deuda sobre desarrollo y abandono sobre construcción de futuro, mientras millones de familias ecuatorianas lidian con el alza de precios de la canasta familiar, falta de empleo formal, el deterioro de servicios públicos, la inseguridad y la pobreza acumulada.
Pagar deuda es necesario, sí. Pero endeudarse sin estrategia y después sacrificar servicios esenciales para corregir errores es negligencia, no prudencia, así el ejecutivo demuestra que está más enfocado en exprimir que en impulsar.
Ecuador no crece y no crecer duele. Duele en la mesa de quien ya no completa para la despensa; duele que miles de jóvenes emigren en busca de oportunidades, duele ver como niños son reclutados en las organizaciones del crimen organizado, duele ver como en las universidades no hay cupos para estudiantes, duele ver como los jubilados no reciben la devolución del IVA, duele ver como los pobres se convierten en miserables, duele ver como todos los días decenas de personas son asesinadas por sicarios.
Ecuador tiene un sistema hospitalario agotado, médicos trabajando sin insumos suficientes, ausencia total de medicamentos y familias rascando los ahorros para tratamientos, esas son las prueba más duras de un modelo que se olvidó de la gente.
El Plan económico del gobierno no es una hoja de ruta al progreso, es una señal de alarma, es la confirmación de que la promesa de transformación se convirtió en abandono. Nuestro país merece más que pagar deudas y repartir culpas, crecer, innovar, curar, educar y vivir sin miedo.
En el contexto del plan de gobierno adoptado por las diferentes administraciones, se observa que la estrategia económica ha generado mayor desigualdad. Esta situación ha empeorado con el tiempo porque cada administración impone una estrategia no solo diferente, sino equivocada para atacar la pobreza.
El gobierno de Daniel Noboa en su lucha por la reducción de la pobreza y la desigualdad, ha puesto en marcha una serie de políticas públicas y programas de bienestar social con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de la población más vulnerable.
Pero nos interesa conocer los avances, los desafíos que siguen presentes, así como las evaluciones. El pueblo requiere de un Estado que persiga como meta el desarrollo humano, que fortalezca y profundice la democracia.
Ecuador no carece de recursos ni riqueza, pero está caracterizado por grandes desigualdades entre clases y grupos sociales, entre regiones y obviamente entre políticos y politiqueros serios y corruptos y es imperativo romper esas diferencias en beneficio del país.



