PPL TENDRÁN QUE TRABAJAR
Por: Holguer Mariano Jara
Necesitamos terminar con la vagancia en las cárceles, no podemos seguir permitiendo que sean escuelas del crimen. Los PPL deben mantenerse ocupados y generando recursos para que dejen de ser una carga para los contribuyentes ecuatorianos.
La Asamblea Nacional aprobó el proyecto para que los detenidos trabajen y paguen sus obligaciones personales. La propuesta establece que el Sistema Nacional de Rehabilitación Social, tiene un plazo de 36 meses para implementar una política pública que promueva actividades laborales y productivas dentro de las cárceles.
El Estado tiene la obligación de proporcionar los elementos necesarios para que los detenidos accedan a un trabajo. La propuesta no está mal, sin embargo, es necesario que: primero se realice un diagnóstico de los Centros de detención del país para determinar si es posible tener el espacio, las herramientas y la férrea voluntad.
Hay que reformar el sistema penal y carcelario, darle la importancia debida a la reinserción social, dejar de usar a las prisiones como herramienta de castigo. Crear presupuesto permanente, convenios internacionales, acuerdos institucionales, producción en red nacional, programación sistemática de actividades en materia laboral.
Crear centros de salud y bienestar, cápsulas para estudios, bibliotecas, convenios con colegios y universidades, mecanismos para que los PPL que laboran puedan ahorrar, programas de reinserción a la sociedad una vez que salen en libertad.
Capital humano, contratos con proveedores, clientes de los productos elaborados, capacitación necesaria y lo más importante, concientización laboral a los detenidos, eliminación de la corrupción, plan de trabajo permanente. En la actualidad, una persona que ingresa a la cárcel se convierte en un importante recurso a explotar por el crímen organizado y los funcionarios corruptos en una economía criminal de dimensiones asombrosas. En Ecuador ir a la cárcel cuesta dinero, al menos 300 dólares mensuales. Las bandas que extorsionan son las mismas que el Presidente Daniel Noboa declaró como terroristas en un decreto el pasado 9 de enero.
¿Quién controla las prisiones del Ecuador? El hampa, los guardias, el Estado, los políticos o el narcotráfico? Las cárceles en lugar de combatir al crimen se han convertido en refugio, hotel y oficina de los criminales y sus protectores. Ojalá el trabajo al interno de las cárceles, signifique para los PPL recuperar la dignidad y reintegración a la sociedad, pero el gobierno debe ser serio y no usar este proyecto como trampolín político.



