Por sus acusaciones de relación con el narcotráfico
Gustavo Petro anuncia demanda penal contra Daniel Noboa
Va de nuevo: Cuando todo indicaba que las tensiones debido a los aranceles mutuos entre Ecuador y Colombia estaban aflojando, de nuevo salta la chispa del enfrentamiento, a causa de sendas declaraciones de los dos presidentes. Al parecer por intereses políticos (los colombianos se aprestan a elegir nuevo mandatario), Gustavo Petro criticó a su colega debido a lo que él supone es un trato injusto al detenido político Jorge Glas; a su vez Noboa comentó los presuntos nexos de Petro con grupos narcotraficantes, razón por la cual este anuncia una demanda.
EUROPA PRESS,
especial para Ecuador News
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha anunciado este domingo que interpondrá una demanda penal contra el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, quien ha cuestionado en una entrevista la supuesta reunión de Petro con el narcotraficante ecuatoriano José Adolfo Macías Villamar, alias ‘Fito’.
«He decidido demandar penalmente al presidente Noboa por su calumnia», ha afirmado Petro en un mensaje publicado en redes sociales después de que Noboa afirmara en una entrevista que el mandatario colombiano se reunión en la base militar de Manta, en Ecuador, con el narcotraficante ‘Fito’.
«Nada, no conozco el tal Fito ni a sus amigos. Solo he ido a Ecuador para asistir a la posesion de sus presidentes, y hemos capturado muchos bandidos nacidos en ese país que le hemos entregado», había publicado previamente Petro.
El dirigente colombiano ha asegurado que «a Noboa le pasa lo que le pasó a (Donald) Trump, se dejan llenar de mentiras la cabeza de nuestra extrema derecha colombiana que es asesina y narcotraficante». «Noboa está en su alucinación», ha añadido.
Por último, Petro ha destacado que continúan con el programa de erradicación de cultivos de hoja de coca en la frontera con Ecuador, que «marcha de manera acelerada y ha logrado por primera vez desde 2018, bajar la cantidad total de cultivos de hoja de coca del país para diciembre del 2025, con 22.000 hectáreas voluntariamente arrancadas de raiz».
La visita de Petro se produjo el 24 de mayo de 2025, cuando Petro viajó a Quito, para la toma de posesión de Noboa como presidente. Tras los actos protocolarios, el mandatario colombiano llegó a la ciudad de Manta, que entonces estaba bajo el control de Los Choneros, y allí permaneció varios días.
Petro «cuando vino a mi posesión, se fue a Manta y se metió en una casa tres días, supuestamente, a escribir un libro», según Noboa. «Los dueños de esas están relacionados directa o indirectamente con el narcotráfico. Entonces, de nuevo, siempre quiere echar la pelotita para acá, pero nunca tiene explicaciones reales de las cosas que él mismo hace», dijo Noboa en una entrevista con la revista colombiana ‘Semana’.
«El mismo Noboa dio la orden, como debe ser, para que el Ejército ecuatoriano en todo momento, día y noche, me cuidaran en Manta, a dónde fui el día de sus posesión a la que asistí y me trató con displicencia solo porque pedí la libertad del preso político Jorge Glas», ciudadano colombiano y exvicepresidente de Ecuador, dijo el dirigente colombiano.
Se superó la discusión comercial y entró en una fase
de confrontación personal, diplomática y judicial
El nuevo choque entre Gustavo Petro y Daniel Noboa de nuevo pone en estado de alerta a los ciudadanos de ambos países, cuyo tradicional entendimiento y fraternidad para resquebrajarse. Hemos realizado un resumen de informadores especiali- zados en los últimos días.
El detonante más reciente fueron unas declaraciones de Noboa en las que insinuó que Petro tendría vínculos indirectos con José Adolfo Macías, alias “Fito”, líder criminal ecuatoriano de Los Choneros. Petro rechazó de inmediato la acusación, aseguró que “no conoce al tal Fito” y anunció acciones legales por calumnia contra su homólogo ecuatoriano.
Sin embargo, el conflicto venía escalando desde semanas atrás. Primero, Petro defendió públicamente al exvicepresidente ecuato- riano Jorge Glas, a quien calificó de “preso político”. Noboa rechazó esa postura y respondió endureciendo su discurso sobre seguridad fronteriza y narcotráfico.
A partir de ahí, la crisis pasó al terreno económico. Ecuador elevó progresivamente los aranceles a productos colombianos hasta llegar al 100%, argumentando que Colombia no ha tomado suficientes medidas contra el narcotráfico y la criminalidad transfronteriza. Petro respondió inicialmente con amenazas de aplicar tarifas equivalentes, aunque luego suavizó la medida y habló de subsidios y “aranceles inteligentes”.
Las consecuencias
El impacto económico puede ser enorme. Más de 2.700 empresas colombianas podrían verse afectadas, especialmente en sectores automotrices, farmacéuticos y manufactureros. Además, la tensión golpea directamente a la frontera, donde el comercio en zonas como Rumichaca e Ipiales habría caído hasta 90% en algunas actividades.
Otro ángulo que puedes desarrollar en tu artículo es la dimensión ideológica. Petro ha retratado a Noboa como un dirigente cercano a posiciones autoritarias y de derecha dura, mientras Noboa acusa a Petro de debilidad frente al crimen organizado y de no controlar la frontera sur colombiana. Noboa incluso declaró que no tiene “gran esperanza” de que Petro cambie de postura y sugirió que preferiría tratar con un futuro gobierno colombiano.
También vale la pena señalar que la crisis ya afecta mecanismos regionales.
Petro ha insinuado que Colombia podría alejarse de la Comunidad Andina y buscar una mayor aproximación al Mercosur, presentando el conflicto con Ecuador como una señal de agotamiento del actual esquema andino.
Hay filtros
En la práctica, un presidente no “demanda penalmente” a otro presidente extranjero como si fuera un ciudadano común. Hay varios filtros diplomáticos y jurídicos.
Lo primero es que los jefes de Estado en ejercicio suelen tener inmunidad penal internacional. Eso significa que, mientras están en el cargo, normalmente no pueden ser procesados por tribunales ordinarios de otro país.
Por eso, cuando un presidente anuncia una “demanda penal” contra otro, casi siempre se refiere a una de estas vías:
• Presentar una denuncia ante la fiscalía o los tribunales de su propio país.
• Activar canales diplomáticos, como una protesta formal, consulta de embajadores o reclamo ante cancillerías.
• Acudir a tribunales internacionales, aunque eso solo aplica en casos muy específicos.
• Esperar a que el mandatario deje el cargo, porque al terminar su mandato puede perder parte de su inmunidad y entonces sí podría enfrentar acciones judiciales.
En un caso como el de Petro y Noboa, si Petro quisiera avanzar penalmente por injuria o calumnia, lo más probable es que sus abogados presenten una denuncia simbólica ante la justicia colombiana. Pero mientras Noboa siga siendo presidente de Ecuador, es muy difícil que un juez colombiano pueda obligarlo a comparecer o imponerle sanciones. La inmunidad presidencial bloquea casi todo el proceso.
Además, delitos como injuria, difamación o calumnia rara vez llegan a instancias internacionales. Organismos como la Corte Penal Internacional solo intervienen en crímenes mucho más graves, como genocidio, crímenes de guerra o lesa humanidad.



