JUBILACCIÓN
ROSALÍA ARTEAGA SERRANO
Leí un comentario del periodista español Paco Lobatón, en el que se refiere a este concepto que me pareció muy novedoso, va mucho más allá de un juego de palabras y hace referencia a una actitud que rebasa lo que anteriormente se ha mantenido como un axioma, es decir pensar que porque una persona se jubila va a estar inactiva, o va a retirarse de todo, tal vez dedicándose a actividades que requieren menos esfuerzo.
Por ello me encantó la referencia a esta nueva palabra y concepto que dice que, en lugar de referirnos a la Jubilación, deberíamos hacerlo a la “Jubilacción”,
Ya que, si bien cuando terminamos un trabajo y nos acogemos a los beneficios de una jubilación, que puede ser a los 55, a los 60, 65 o más años, dependiendo del país en el que hayamos vivido o trabajado, esto no quiere decir que entremos en una etapa de ocio permanente, o al menos no todos lo pensamos así.
Tenemos todas nuestras facultades, la energía y sobre todo lo experiencia para continuar ejercitando el derecho a trabajar en lo que nos apasiona, en lo que hace vibrar nuestros sentimientos, nuestro espíritu.
Las recomendaciones médicas van también por el mismo camino, la mejor manera de mantenerse con salud, con energías es precisamente no parar, o no hacerlo del todo, por ello la “jubilacción” es un concepto que debería difundirse y que nos ayuda a pensar en etapas nuevas, tal vez sin las presiones de cuando empezamos a trabajar, pero con el disfrute que proporcionan unos estudios diferentes, proyectos que tal vez no tuvimos el tiempo de ejecutarlos y que ahora aparecen como viables.
Así es que ánimo, los jubilados, jubilactivos, tenemos mucho por delante y las ganas de cambiar el mundo, de mejorarlo, de hacerlo mas vivible, precisamente por la experiencia y los conocimientos adquiridos.



