La caída del Niño Guerrero: la larga cacería del hombre que convirtió al Tren de Aragua en un imperio criminal
Oficina de redacción
de Ecuador News en NY
Durante casi tres años logró escapar de uno de los operativos policiales más grandes realizados en Venezuela. Cambió constantemente de refugio, se movió por zonas selváticas y campamentos mineros, utilizó una extensa red de protección y mantuvo contacto con colaboradores repartidos por varios países, Ecuador incluido. Pero la fuga de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido mundialmente como Niño Guerrero, terminó abruptamente el 12 de junio de 2026 en el estado venezolano Bolívar. Tenía 42 años.
La muerte del líder del Tren de Aragua fue anunciada por el mismo presidente de EE.UU.,â Donald Trump, tras una operación desarrollada en una zona de explotación minera donde, según informes de inteligencia, permanecía oculto desde hacía meses.
Se confirmó que la acción fue resultado de una coordinación entre EE.UU. y Venezuela, combinando inteligencia, vigilancia tecnológica y fuerzas de seguridad sobre el terreno.
Homicidio
La historia de este criminal comenzó muy lejos de los titulares internacionales. Nacido en Maracay, estado Aragua, inició actividades delictivas siendo apenas un adolescente.
Diversas investigaciones señalan que sus primeros antecedentes estuvieron vinculados con robos y delitos violentos. Con el tiempo fue condenado por homicidio y otros delitos graves, ingresando al sistema penitenciario venezolano.
Paradójicamente, fue desde prisión donde construyó su verdadero poder.
Mientras cumplía condena en la cárcel de Tocorón, Guerrero transformó al Tren de Aragua de una banda local en una organización criminal transnacional. Bajo su mando, el grupo expandió actividades relacionadas con extorsión, narcotráfico, tráfico de personas, secuestros, lavado de dinero y explotación de migrantes. Las autoridades de distintos países comenzaron a detectar células vinculadas al grupo en Colombia, Perú, Chile, Ecuador, Brasil y Estados Unidos.
La prisión de Tocorón llegó a convertirse en símbolo del poder que acumuló el llamado Niño Guerrero. Reportes oficiales describieron una cárcel con piscinas, restaurantes, discotecas, áreas deportivas e incluso un zoológico improvisado. La organización controlaba buena parte de la vida interna del penal y había desarrollado una red de túneles que permitía movimientos clandestinos.
En septiembre de 2023, cuando más de 11.000 efectivos participaron en una gigantesca operación para recuperar el control de Tocorón, Guerrero logró escapar. Su fuga se convirtió en una de las mayores humillaciones para las autoridades venezolanas y dio inicio a una persecución internacional.
Desde entonces, los organismos de seguridad de varios países intentaron ubicarlo. Estados Unidos ofreció una recompensa millonaria por información que condujera a su captura y posteriormente lo acusó de terrorismo, narcotráfico y crimen organizado. Su nombre comenzó a figurar entre los criminales más buscados del continente.
Protección
Los informes de inteligencia indicaban que se desplazaba constantemente entre regiones remotas del sur venezolano, especialmente en áreas mineras del estado Bolívar. Allí habría encontrado protección entre grupos armados y redes vinculadas a la extracción ilegal de oro. Durante meses logró mantenerse fuera del alcance de las autoridades.
La persecución terminó en junio de 2026. Según las versiones oficiales, la ubicación de uno de sus escondites permitió planificar una operación de precisión que destruyó el lugar donde se encontraba. Posteriormente se confirmó que Guerrero murió durante la acción.
Sin embargo, la desaparición de su principal líder no significa necesariamente el fin del Tren de Aragua. Especialistas en crimen organizado advierten que la estructura de la organización se ha extendido por varios países y cuenta con mandos intermedios capaces de asumir el control. Algunos investigadores consideran que la banda podría reorganizarse rápidamente bajo una nueva dirección.
La muerte del Niño Guerrero pone fin a la carrera criminal de uno de los delincuentes más buscados de América Latina. Su historia refleja cómo una banda nacida alrededor de una prisión venezolana llegó a convertirse en una red internacional con presencia en varios continentes.
La cacería terminó. Pero para muchos gobiernos de la región, la batalla contra el Tren de Aragua. apenas entra en una nueva etapa.



