Lo que se conoce del agente de ICE que disparó a migrante colombiano
Denuncias de violencia y problemas de salud mental
France 24
La muerte del colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años, ocurrida el pasado lunes 13 de julio en Biddeford, Maine, continúa generando interrogantes sobre las circunstancias del operativo migratorio que terminó con su vida y sobre el historial del agente involucrado en el caso.
Aunque el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han evitado confirmar oficialmente la identidad del funcionario, una investigación exclusiva de la agencia estadounidense de noticias AP identificó al agente como David Brouillette, de 37 años, un veterano militar con cerca de una década de experiencia en cargos federales y cuyo pasado está marcado por denuncias de violencia, disputas familiares y problemas psiquiátricos documentados por allegados y registros judiciales.
Según la versión oficial del DHS, el vehículo en el que se encontraba Durán "intentó huir del lugar" y un agente abrió fuego "por temor a la seguridad pública". No obstante, familiares de Brouillette aseguraron a la agencia estadounidense que el propio funcionario les manifestó haber actuado en defensa propia.
Daniel Boucher, un testigo de lo ocurrido, declaró a la televisión local que escuchó a Joan Sebastian Durán Guerrero decirle a los agentes: "Intenté detenerme", después de que le dispararan y lo sacaran de su vehículo.
La muerte de Durán Guerrero se suma a una serie de incidentes registrados desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y el endurecimiento de las medidas migratorias. De acuerdo con la investigación de AP, al menos diez personas han fallecido en manos de agentes de inmigración desde el inicio de la nueva ofensiva federal.
Un historial familiar marcado por denuncias de abuso
La investigación de AP recopiló testimonios de familiares, exparejas y documentos judiciales que describen a Brouillette como una persona con episodios recurrentes de comportamiento violento.
Ashley Brouillette, su primera ex esposa, relató que la relación comenzó a deteriorarse tras el nacimiento de su hija y aseguró que se divorció en 2009 debido a agresiones físicas. Entre los episodios mencionados figura un incidente en el que, según su testimonio y el de su madre, el entonces militar le arrojó agua hirviendo mientras sostenía a la menor en brazos.
Documentos del Tribunal de Distrito de Augusta, citados por AP, también recogen denuncias presentadas por una segunda exesposa, quien solicitó órdenes de protección temporales para ella y sus hijas. En esas declaraciones, la mujer afirmó haber sido víctima de acoso y hostigamiento, además de denunciar agresiones físicas y verbales contra una de las adolescentes.
Entre los hechos consignados en los expedientes judiciales figuran acusaciones de que Brouillette habría arrastrado a una menor por la vivienda durante una discusión y le habría aplastado comida en el cabello durante otro altercado. En respuesta, el agente negó las acusaciones y sostuvo en documentos judiciales que había sido víctima de difamación.
La investigación periodística también señala un mensaje de voz entregado por Ashley Brouillette, grabado a finales de 2025, en el que el hombre expresaba que ella y otras mujeres de su familia "deberían tener la garganta cortada", aunque aclaraba que no estaba amenazando con hacerlo.
Problemas de salud
mental desde la infancia
Familiares cercanos consultados por AP afirmaron que Brouillette fue diagnosticado durante su niñez con trastorno bipolar severo y trastorno por déficit de atención. Asimismo, aseguraron que intentó suicidarse en dos ocasiones cuando tenía 12 años y que fue hospitalizado varias veces.
Su hija mayor, Madison Brouillette, declaró a la agencia que fue testigo de la inestabilidad emocional de su padre. Según su relato, en una oportunidad él le confesó haber permanecido sentado sobre un tronco apuntándose con un arma a la cabeza. "Si no te cuidas de verdad, no hay manera de que puedas proteger a los demás. Y mi padre nunca quiso recibir ayuda", declaró la joven a AP. Los testimonios recogidos por la agencia sostienen que varios integrantes de la familia decidieron interrumpir el contacto con Brouillette por temor a su comportamiento.
Del Ejército al ICE
Desde joven, David Brouillette manifestó interés por las fuerzas armadas y las labores policiales. Fotografías de anuarios escolares revisadas lo muestran participando en programas de formación militar juvenil y expresando su intención de convertirse en policía.
Registros del Pentágono indican que sirvió inicialmente en la Guardia Nacional del Ejército de Maine entre 2007 y 2010, antes de incorporarse al Ejército regular como especialista en inteligencia humana. Fue desplegado en Afganistán entre mayo de 2012 y febrero de 2013 y se retiró con el rango de sargento en 2015.
Un familiar citado bajo condición de anonimato afirmó que la experiencia militar agravó sus problemas emocionales. Sin embargo, no existe evidencia oficial que establezca una relación directa entre su servicio en Afganistán y los comportamientos denunciados.
Tras abandonar el Ejército, Brouillette trabajó en distintas entidades, entre ellas el Centro Correccional de Maine, el Departamento de Salud y Servicios Humanos del estado y una unidad policial del Departamento de Asuntos de Veteranos. También cursó estudios para convertirse en bombero, aunque sufrió una lesión cerebral durante un entrenamiento, hecho que derivó en una demanda resuelta extrajudicialmente.
Según documentos judiciales, posteriormente recibió beneficios por discapacidad y, en 2025, obtuvo una licencia como agente inmobiliario en Maine.
Los interrogantes
sobre el proceso de
contratación de ICE
La revelación de los antecedentes de Brouillette ha puesto bajo la lupa los mecanismos de selección y verificación de antecedentes aplicados por las autoridades federales durante la ampliación de la plantilla de ICE. Consultada por AP, la portavoz de la agencia, Lauren Bis, evitó confirmar la identidad del agente involucrado en el tiroteo y sostuvo que la institución no comenta intentos de identificar a sus funcionarios. No obstante, señaló que el hombre cuenta con "casi una década de experiencia en las fuerzas del orden federales" y recibió la capacitación requerida, incluido el entrenamiento sobre uso de la fuerza. La Casa Blanca remitió las preguntas relacionadas con el caso al ICE, mientras continúa la investigación sobre el operativo en el que murió Joan Sebastián Durán Guerrero.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han divulgado públicamente los resultados de las pesquisas sobre el uso de la fuerza ni han informado si el agente permanecerá en funciones mientras avanzan las investigaciones.
Para la familia del joven colombiano, cuya muerte ha generado reacciones tanto en Estados Unidos como en América Latina, las respuestas aún están pendientes. Entretanto, el caso ha abierto un nuevo debate sobre la actuación de las agencias migratorias estadounidenses y los controles aplicados a quienes ejercen funciones armadas en nombre del Estado.
ICE suspende las detenciones de autos tras la muerte de dos inmigrantes
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos â suspendió los controles de autos relacionados con la aplicación de la ley de inmigración, dijeron dos fuentes, después de que unos agentes â mataran a tiros a dos hombres â en dos incidentes distintos tras realizar controles en Texas y Maine.
El Departamento de Seguridad Nacional emitió un comunicado casi 12 horas después del tiroteo de Maine en el que afirmaba que el agente, "temiendo por la seguridad pública", abrió fuego contra el conductor cuando este intentó huir de los agentes que intentaban detenerlo.
Aunque han salido a la luz algunas imágenes de video de las secuelas del incidente, todavía no hay ningún video público que muestre el momento del tiroteo en sí. Un senador independiente declaró a periodistas que los agentes implicados no llevaban cámaras corporales, lo que deja sin respuesta algunas preguntas sobre las circunstancias que rodearon el tiroteo.
Desde principios de junio, las detenciones del â ICE en Maine se han más que cuadruplicado hasta alcanzar unas 70 al día a principios de julio, según datos internos de ICE facilitados a la agencia de noticias Reuters por una fuente.
El homicidio de Maine, junto con otro ocurrido la semana pasada en Houston, eleva a al menos siete el número de personas muertas a tiros durante operaciones de control de inmigración desde enero de 2025, â cuando el presidente Donald Trump volvió al cargo y puso en marcha una campaña de deportaciones masivas.
Joan Sebastián Durán Guerrero, inmigrante colombiano de 26 años.
Un altar fue levantado en el lugar que cayó el joven inmigrante.
David Brouillette, el agente de ICE señalado de haber disparado.
Por ahora los agentes del ICE deberán cambiar su sistema cuando se trate de perseguir a inmigrantes a bordo de vehículos en marcha.



