Familia de tres miembros regresa voluntariamente a Ecuador desde Minnesota pero esperan volver…
La familia Angamarca Siguencia, no dibujó en sus rostros desesperación. Al contrario sonrieron con la esperanza que el futuro será mejor para ellos.
Oficina de redacción
de Ecuador News en NY
Es una decisión que algunos solicitantes de asilo que viven en Minnesota están sopesando: ¿continúan con su caso de inmigración o se marchan voluntariamente?
Una familia que vivía y trabajaba en Columbia Heights, Minnesota, regresó recientemente a Ecuador por cuenta propia.
Un equipo de la estación de radio WCCO acompañó a la familia el matrimonio formado por Jorge y Blanca, y su hija Amy en su salida del estado.
La familia se dirigió al Aeropuerto Internacional de Minneapolis-St. Paul a las 2:20 a. m., con un vuelo programado para las 6:00 a. m. Era un vuelo que no querían tomar, pero afirmaron sentir qué era lo correcto para su futuro.
La familia llegó a Estados Unidos desde Ecuador buscando asilo; explicaron que eran agricultores víctimas de extorsión, bajo amenazas de secuestro de su hija si no pagaban.
Su caso aún estaba en trámite migratorio cuando tomaron la decisión de regresar a su país de origen, tras haber vivido tres años en Minnesota.
Un familiar y un amigo viajan con ellos, al parecer en la misma situación, pero no se agregaron detalles.
Siento nervios
"Lo que pasa por mi mente es que extrañaré este lugar, el país, la gente… tantas cosas", dijo Amy.
Amy es una estudiante de secundaria que comprende por qué se marchan. "Se trata de inmigración y cosas por el estilo", comentó.
Y, sin embargo, admite que la mudanza le impone respeto. "Sobre todo siento nervios, porque no sé cómo será mi vida en Ecuador, si estaré segura o algo así", dijo Amy. "Es una decisión que tomaron mis padres. Es mejor para nosotros regresar ahora".
Jorge trabajaba como personal de mantenimiento en una escuela primaria de Columbia Heights, mientras que Blanca se desempeñaba como asistente en un aula de primaria. "Blanca es una persona maravillosa, amable y dulce; me alegra mucho conocerla", dijo un empleado de la escuela.
Blanca también ayudaba en la oficina de la escuela. "Por favor, sepan que somos personas trabajadoras que vinieron a este país y lograron construir un hogar aquí", dijo Blanca a través de un intérprete. "Dejamos atrás a niños que llegaron a querernos mucho, así como a maestros, compañeros y jefes. Y quiero que el mundo sepa que Estados Unidos es una tierra de oportunidades, que es un país que abre sus puertas a personas a las que les gusta trabajar y hacer las cosas bien".
Dejan atrás a niños, maestros, compañeros y jefes que les tenían mucho aprecio.
Con nuestro dinero
El Departamento de Seguridad Nacional permite la salida voluntaria. Las personas pueden recibir el viaje sin costo, además de un bono de salida de 2.600 dólares.
La familia afirma que rechazó la oferta porque desea regresar.
"No quisimos aceptarlo porque queremos volver; por eso no queremos tomar dinero del gobierno ni ser una carga para él", dijo Jorge. "Vamos a contribuir, a pagar nuestros propios gastos y todo lo necesario para poder vivir en este país".
Jorge explica que no quisieron aceptarlo porque desean regresar. No quieren ser una carga; al contrario, quieren contribuir y pagar sus propios gastos para poder vivir en este país.
Blanca comenta que ganan su propio dinero, trabajan honradamente y pagan sus impuestos a tiempo. Dicen que se marchan de Minnesota con la esperanza de volver dentro de unos años.
"Minnesota es mi segundo hogar y lucharé por regresar de manera legal", afirmó Blanca.
WCCO solicitó al Departamento de Seguridad Nacional datos sobre la autodeportación. Un portavoz solo ofreció estadísticas de 2025, señalando que 2,2 millones de personas se marcharon y más de 100.000 utilizaron la aplicación gubernamental para salir voluntariamente.
El portavoz no proporcionó datos específicos de Minnesota ni información de 2026, tal como se había solicitado.
WCCO ha mantenido el contacto con la familia. Ellos dicen que es bueno reencontrarse con sus parientes, pero la situación es difícil porque no encuentran trabajo y siguen temiendo por su seguridad. También dicen que los productos de primera necesidad son caros y no saben cuánto tiempo más podrán seguir así.
No dibujaron caras de tristeza al despedirse. La familia mantiene la esperanza de un mejor futuro.
Siempre han estado juntos, compartiendo alegrías y tristezas.



