DEL PLATO A LA BOCA SE CAE LA SOPA
Por: Holguer Mariano Jara
Ecuador sufre una evidente inseguridad alimentaria, con un alto índice de hambre y desnutrición, especialmente en los centenares de miles de niños que sufren desnutrición crónica, debido a la pobreza, abandono familiar y olvido voluntario del Estado.
El hambre es el primer argumento del servilismo; por un plato de comida para un hijo hambriento, un padre o una madre desocupados, hacen cualquier cosa y ese cualquier cosa, al momento, es servir a los grupos del crimen organizado o grupos de opresión, que por pocos dólares deben salir a destruir negocios, vías, extorsionar, asesinar personas e incluso perder la vida.
En Ecuador el hambre es un remedio infalible contra la inconformidad, no falla. Nuestro pueblo tiene hambre, los gobiernos solo publican enormes cifras de nuevos empleos, un país que no tiene crisis, que su gente nada en bonanza, pero todo es una mentira, es un plan preconcebido y eficaz para dominar a los pobres y meter de rodillas al país.
No es por codicia, ni por ignorancia o incompetencia que todas las penurias sobrevienen juntas y que a nadie le interese. Si el Estado quiere un pueblo esclavo, lo somete al hambre, desempleo, inseguridad y para devolverle la dignidad y todos sus derechos, le exigen que pida un plato de comida, el bono de la pobreza, así aseguran el voto a su favor y mantienen en silencio a quienes no tienen un empleo o trabajo para satisfacer sus elemenates necesidades.
Mientras los privilegios son ventajas que funcionan de manera exclusiva sólo para individuos en un grupo social llamado burocracia, el verdadero pueblo se muere de hambre. Son concesiones especiales que tienen un sentido totalmente contrario a los derechos y por eso sorprende escuchar ambas nociones en la misma oración, del plato a la boca se cae la sopa, igual que las palabras, del dicho al hecho, hay mucho trecho.
Ahí es donde el asunto se pone ríspido y colisionan las visiones de derechos, privilegios, hasta la propia concepción de cultura. El Problema es una visión estrecha sobre la justificación de las acciones realizadas por el Estado y las que se dejan de hacer por omisión o a propósito.
El hambre y desempleo son problemas con solución. Los derechos son garantías reconocidas para un individuo o colectivo según la constitución ecuatoriana y el Estado debe cumplir. Si la gente se muere de hambre ¿porqué no buscamos soluciones en lugar de razones? (Pare Manel).
Sea cual sea el problema se parte de la solución. La inseguridad alimentaria aguda, significa que sus vidas y medios de subsistencia están en riesgo, aunque el Estado diga lo contrario, la verdad, es verdad, de palabras y engaños no se alimentan los niños y el pueblo en general.



