Michele Sensi-Contugi: el hombre de inteligencia que murió lejos de Ecuador
Oficina de redacción
de Ecuador News en NY
La noticia llegó desde un lugar inesperado y en circunstancias difíciles de asimilar. Michele Sensi-Contugi, director general del Centro de Inteligencia Estratégica (CIES) de Ecuador, murió el miércoles 19 de agosto en Kenia, cuando el helicóptero en el que viajaba junto con otras seis personas se estrelló cerca del monte Ololokwe, en el condado de Samburu. Tenía 44 años.
Junto a él murió su esposa, la diseñadora ecuatoriana Stephany Hollihan Vásconez. Entre las otras víctimas estaba José Alberto Suárez, ejecutivo de Telemundo en Estados Unidos, además de otros ciudadanos estadounidenses y el piloto keniano. Todos los ocupantes fallecieron.
La investigación sobre las causas del accidente está en marcha y, hasta ahora, no existe una conclusión oficial sobre qué provocó la caída de la aeronave.
Sensi-Contugi no era un funcionario más dentro del gobierno de Daniel Noboa. Era uno de sus hombres de mayor confianza y ocupaba una posición particularmente delicada: dirigir el organismo encargado de producir inteligencia estratégica para el Estado ecuatoriano.
Nacido en Italia, hijo de padre italiano y madre ecuatoriana, desarrolló antes de llegar al Gobierno una trayectoria empresarial. Su incorporación a la administración pública se produjo durante el gobierno de Noboa. En enero de 2024 fue designado director del CIES y pocos meses después, en abril, asumió el Ministerio de Gobierno. En agosto de ese mismo año dejó esa cartera y regresó a la dirección de Inteligencia, donde permaneció hasta su muerte.
Su paso por el Ministerio de Gobierno fue breve, pero significativo. Su perfil era el de un hombre de pocas palabras y escasas entrevistas públicas. Quizás no podía ser de otra manera para quien estaba relacionado con una actividad cuya eficacia depende, precisamente, de trabajar lejos de los reflectores.
El CIES cumple una función fundamental para un país que atraviesa una de las etapas más complejas de su historia reciente en materia de seguridad. La inteligencia permite al Estado anticipar amenazas, identificar estructuras criminales, analizar información y apoyar la toma de decisiones frente a organizaciones que han convertido al narcotráfico y la violencia en uno de los principales desafíos nacionales.
Por eso su muerte tiene una dimensión que va más allá de la tragedia familiar. Ecuador pierde a quien estaba al frente de una institución estratégica precisamente cuando la seguridad constituye una de las principales preocupaciones de los ciudadanos.
También llama la atención el lugar y las circunstancias de su muerte. Sensi-Contugi se encontraba en Kenia en un viaje turístico privado con su esposa.
El helicóptero pertenecía a una compañía que realizaba vuelos para visitantes de una zona de safaris y se dirigía hacia otra área turística. La agencia Reuters informó que la causa del accidente todavía era desconocida.
Esa circunstancia ha generado preguntas y especulaciones, especialmente por el cargo que ocupaba el funcionario. Sin embargo, hasta el momento no hay evidencia pública confiable que permita hablar de un atentado o de un acto deliberado. Tampoco las autoridades han presentado esa hipótesis como causa del siniestro. Lo responsable, por ahora, es esperar las conclusiones de la investigación aeronáutica.
El presidente Daniel Noboa decretó tres días de duelo nacional y dispuso un funeral de Estado. La decisión refleja la importancia que Sensi-Contugi tenía dentro de su administración.
La tragedia deja, además, una pregunta para Ecuador: ¿quién asumirá ahora una institución tan sensible y qué información, operaciones y estrategias quedan en manos de sus sucesores?
Quizás esa sea la parte menos visible de esta muerte. Sensi-Contugi era un hombre cuya profesión obligaba al silencio. Y precisamente por eso, aunque su fallecimiento ocurrió a miles de kilómetros de Ecuador y durante un viaje aparentemente ajeno a sus funciones, las consecuencias de su ausencia seguramente se sentirán durante mucho tiempo dentro del Estado ecuatoriano.



