«Mujeres Tortuga» ayudan a recuperar reptiles vulnerables en plena Amazonía ecuatoriana
Oficina de redacción
de Ecuador News en Quito
A orillas del río Aguarico, en la Amazonía ecuatoriana, un grupo de mujeres indígenas siekopai combina conocimientos tradicionales y tecnología moderna para ayudar a recuperar una especie nativa de tortuga amenazada.
Sus esfuerzos se centran en las tortugas charapa (Podocnemis unifilis), también conocidas como tortugas de río de manchas amarillas, según informó Astrid Arellano, periodista de Mongabay Latam. Las poblaciones de este animal han disminuido debido a la caza de ejemplares adultos, la recolección de huevos de los nidos y la contaminación por basura, petróleo y gasolina.
«A veces vemos plástico, bolsas de basura», dijo por su parte Janeth Piaguaje, líder comunitaria siekopai del proyecto. «También vemos animales muertos flotando río abajo. No podemos controlar todo eso, pero sí hacemos un esfuerzo importante por limpiar las playas donde trabajamos».
Trasladan huevos
El tráfico de embarcaciones también está erosionando las riberas, y el cambio climático ha provocado el aumento del nivel del agua, inundando las zonas planas donde las tortugas hacen sus nidos. La tortuga charapa está clasificada como vulnerable por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), la autoridad mundial en conservación.
Para ayudar a la recuperación de las tortugas, un grupo de siete mujeres siekopai que se hacen llamar Tari Nomiowai, o «mujeres tortuga» patrulla las orillas del río en busca de rastros y nidos. Cuando encuentran nidos, las mujeres recolectan cuidadosamente los huevos, una habilidad que Piaguaje aprendió de su padre.
«Él me enseñó a manipular los huevos, a identificar en qué fechas y meses las tortugas hacen sus nidos», comentó.
Las mujeres registran la fecha, la hora, la ubicación y el número de huevos de cada nido utilizando la aplicación Epicollect5, una herramienta de recopilación de datos en campo. Luego, trasladan los huevos a un centro de incubación donde quedan protegidos de depredadores, inundaciones y contaminación. Una vez que los huevos eclosionan, las mujeres continúan cuidando a las crías durante un mes más, alimentándolas con hojas de yuca, camote y taro.
Cultura y creencia
Su ardua labor ha dado frutos. Durante la temporada de anidación 2025-2026, las mujeres recolectaron 235 huevos y lograron incubar y liberar con éxito 208 crías en el río Aguarico entre marzo y abril de este año. El grupo invitó a la comunidad local, incluidos escolares, a participar en la liberación de las tortugas y a asistir a talleres.
«Una niña dijo: "Voy a cuidarlas, les diré que no toquen los huevos"», recordó Piaguaje.
Un motor fundamental de la labor de Tari Nomiowai es su cultura y la creencia ancestral de que las tortugas son un vínculo entre el mundo visible y el espiritual; cada una nada bajo la protección de Koouwajëo, la jefa espiritual, madre y guardiana ancestral de las tortugas.
«Quiero que Koouwajëo se sienta orgullosa», dijo Piaguaje. «Cuando protegemos a las tortugas, no solo cuidamos una especie; honramos a los espíritus del río, fortalecemos nuestra cultura y mantenemos el pacto sagrado entre nuestra comunidad y la naturaleza».
Hermosa zona donde laboran las mujeres tortuga.
Mujeres de Tari Nomiowai recolectando huevos de tortuga charapa.
La labor es mancomunada y de paciencia.



