De Ecuador a Mayo Clinic: María José Ulloa, la científica que quiere darle una nueva batalla al cáncer cerebral
Oficina de redacción
de Ecuador News en NY
No es simplemente que María José Ulloa sea una ecuatoriana que trabaja en Mayo Clinic. Es la primera investigadora de Mayo Clinic en Jacksonville, Florida, en obtener el K99/R00 del National Cancer Institute, uno de los reconocimientos más competitivos de Estados Unidos para investigadores que están en camino de convertirse en científicos independientes.
Hay historias de ecuatorianos que merecen ser contadas no porque hayan llegado a ocupar un cargo importante, sino porque llegaron hasta lugares donde se decide una parte del futuro de la humanidad.
La de María José Ulloa Navas es una de ellas. Esta científica ecuatoriana trabaja actualmente como investigadora asociada en el Departamento de Neurocirugía de Mayo Clinic, en Jacksonville, Florida, donde concentra sus esfuerzos en encontrar nuevas estrategias contra el glioblastoma, uno de los tumores cerebrales más agresivos y difíciles de tratar.
Y acaba de recibir un reconocimiento que marca un momento fundamental en su carrera: el K99/R00 del National Cancer Institute, un programa altamente competitivo que busca impulsar a investigadores con potencial para convertirse en científicos independientes. Ulloa es la primera investigadora de Mayo Clinic en Jacksonville que obtiene este reconocimiento.
Pero quizá lo más interesante de su historia está en el camino que tuvo que recorrer para llegar hasta allí.
Una ecuatoriana que salió a los 19 años
María José Ulloa es ecuatoriana y, según información publicada recientemente, dejó su país a los 19 años para continuar su formación académica en España. O sea que no llegó directamente a Estados Unidos.
Su primera gran etapa internacional fue en el país ibérico, donde estudió Bioquímica y Ciencias Biomédicas en la Universidad de Valencia. Posteriormente realizó una maestría en Neurociencia Básica y Aplicada y obtuvo un doctorado en Neurociencia. También realizó estudios relacionados con enfermedades neurodegenerativas.
Fue en España donde comenzó a profundizar en el funcionamiento del cerebro y, particularmente, en enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple.
En una entrevista reciente explicó que la investigación en Ecuador tenía limitaciones de financiamiento y que esa realidad influyó en su decisión de continuar su preparación fuera del país. Primero España y posteriormente Estados Unidos se convirtieron en escenarios de una carrera que no abandonó nunca su relación con Ecuador.
De la esclerosis múltiple al cáncer
Su llegada a Mayo Clinic representó otro salto. Antes había trabajado en investigación sobre esclerosis múltiple y mecanismos de regeneración de las células nerviosas. Esa experiencia terminó siendo importante para el trabajo que desarrolla actualmente contra el glioblastoma (tumor canceroso del cerebro).
La investigación de Ulloa busca utilizar dos caminos simultáneos: por un lado, estudiar medicamentos que podrían modificar el comportamiento de determinadas células tumorales; por otro, utilizar células del propio sistema inmunitario del paciente, modificarlas y conseguir que reconozcan y ataquen de manera más eficaz al tumor.
El concepto puede parecer extraordinariamente complejo, pero la idea fundamental es sencilla: conseguir que las propias defensas del organismo sean capaces de reconocer mejor al cáncer y atacarlo.
Su propuesta todavía se encuentra en una etapa preclínica. Es decir, los resultados obtenidos hasta ahora corresponden fundamentalmente a estudios de laboratorio y modelos animales; todavía no puede hablarse de un tratamiento disponible para pacientes.
Y esa precisión es importante. La ciencia no funciona con milagros ni con anuncios anticipados. Entre un descubrimiento en un laboratorio y un tratamiento que pueda utilizarse en seres humanos hay años de investigación, pruebas y controles.
Una motivación que va más allá del laboratorio
Quizá aquí aparece la parte más humana de esta historia. Ulloa ha explicado que desde sus primeros estudios de Medicina en la Universidad San Francisco de Quito sintió una profunda empatía hacia los pacientes. Incluso llegó a reconocer que le resultaba difícil enfrentarse a la sangre y al ambiente de un hospital.
Entonces encontró otra manera de acercarse a ellos: investigar para encontrar respuestas que algún día puedan beneficiar a quienes padecen estas enfermedades.
Su interés por las enfermedades neurológicas también tiene una dimensión personal. Durante su trayectoria conoció de cerca el impacto de la esclerosis múltiple y la pérdida de personas afectadas por enfermedades del sistema nervioso.
Quiero hacer un impacto, explicó, aunque ese impacto quizá sea invisible para quienes no conocen el trabajo de un laboratorio.
Y hay otra frase suya que resume perfectamente la filosofía de esta ecuatoriana: siente que ha tenido el privilegio de recibir oportunidades y que, de alguna manera, debe devolver ese privilegio a la sociedad.
Un orgullo ecuatoriano sin fronteras
Para los ecuatorianos que viven en Nueva York, esta historia tiene un significado especial.
María José Ulloa salió de Ecuador siendo muy joven. No emigró para buscar simplemente un empleo: salió para estudiar, prepararse y construir una carrera científica. Pasó por España, llegó a Estados Unidos y terminó formando parte de una de las instituciones médicas y científicas más reconocidas del mundo.
Pero su historia también demuestra algo que con frecuencia olvidamos: los países pequeños pueden producir científicos capaces de competir en los centros de investigación más exigentes del planeta.
Hoy, en un laboratorio de Jacksonville, una ecuatoriana trabaja para entender mejor uno de los cánceres más difíciles que enfrenta la medicina. Todavía nadie puede saber hasta dónde llegará su investigación. Pero sí podemos decir algo: María José Ulloa ya llegó bastante lejos.
Y quizás lo más importante es que todavía no piensa detenerse.
María José Ulloa es un auténtico orgullo para Ecuador.
María José Ulloa, segunda de Izq. a Der. en la fila superior, hace parte de un grupo de investigación excepcional en un centro médico que se ha caracterizado por sus grandes hallazgos.
Ulloa ha explicado que desde sus primeros estudios de Medicina en la Universidad San Francisco de Quito sintió una profunda empatía hacia los pacientes, lo que le ayuda en us investigaciones.



