Marlon Vera sorprende y corta racha de cuatro derrotas
Marlon Chito Vera llegó con urgencia a la pelea estelar de las preliminares de UFC 331, y el ecuatoriano, excontendiente al título de peso gallo, no se rindió ante la presión y obtuvo una sólida victoria por nocaut sobre el favorito canadiense Charles Jourdain la noche del sábado en el Crypto.com Arena, de Los Angeles, California, con lo que cortó una racha de cuatro derrotas consecutivas.
La pelea fue parte de la cartelera encabezada por Joshua Van y Alexandre Pantoja, quienes disputarán esta misma noche el campeonato de peso mosca de UFC.
La tarea era complicada para el veterano Vera, pues Jourdain (18-9-1), de 30 años, llevaba una racha de tres victorias consecutivas, aunque advirtió que no podía subestimar a su oponente, apesar de que muchos consideraban esta una contienda de trámite para el canadiense. Pero terminó siendo algo muy distinto. La contienda llegó a su sorprendente final cuando, después de dos muy buenos asaltos en los que dominó el ecuatoriano, Vera conectó a Jourdain y este, ya en la lona, le señaló al réferi que no podía continuar.
Chito (24-12-1) derribó a su oponente en dos ocasiones en el segundo asalto, ante un público que se le rendía.
Mi fe, mi corazón, era lo que tenía, dijo Vera tras el combate. Todo es posible Ha sido un camino muy largo. Hemos tenido un nuevo equipo, los hermanos Rosas. El trabajo duro paga.
Vera, de 33 años, perdió en su pelea titular de 2024 por decisión unánime ante el entonces campeón Sean OMalley en UFC 299. Desde entonces enfrentó a rivales de primer nivel, como el excampeón de peso mosca Deiveson Figueiredo, Aiemann Zahabi y la joven promesa David Martinez. En los cuatro combates llegó hasta el final, pero los jueces favorecieron a su oponente, por lo que cambió de entrenador en busca de mejor suerte.
Y vaya que le resultó.
PIDO LA PALABRA
Ocho mil niños aprendieron a nadar
JOSÉ EMILIO RUIZ ORTIZ
Especial para Ecuador News
En este país nos estamos acostumbrando a que todo nos den en la mano, y si es posible gratis. Un ejemplo que traspasó fronteras, fue cuando el médico guayaquileño Roberto Gilbert Febres Cordero fue presidente de la Federación Deportiva del Guayas. Allí Gilbert tuvo que contratar a dos técnicos argentinos (Ammneris Calle y Alejandro Closs) para que enseñaran a nadar a ocho mil niños de escasos recursos económicos. Además, regaló los trajes de baño a cada niño o niña, y los padres de los chicos no faltaban un día llevando a sus hijos a las piscinas Alberto Vallarino Benites y Cuatro Mosqueteros del Guayas donde de realizó el quinto campeonato mundial de natación, saltos ornamentales, nado sincronizado y polo acúatico.
Hoy, cuando han pasado los años y solo nos quedan los recuerdos, muchos serán quienes repasen todo cuanto hizo posible el médico cardiólogo guayaquileño Roberto Gilbert Febres Cordero. Lo que ocurre en el deporte porteño es porque ahora solo extendemos la mano para recibir favores, pero a ningún dirigente federativo le gusta poner el cerebro a funcionar como lo hacía el gran campeón del fuerabordismo y tiro práctico.
Por eso debe ser que hace poco, el Dr Gilbert dijo que, si el pueblo lo nombrara alcalde de nuestra ciudad, volveríamos a tener los campeones que tuvimos en natación, boxeo, atletismo, gimnasia olímpica, porque Guayas siempre ha sido emporio de grandeza deportiva, pero hoy ya no somos ni la sombra.
Todo lo que está ocurriendo en el deporte federativo es por culpa de sus dirigentes, que se pasean en coches de alta gama mientras los deportistas luchan en soledad, que es algo que lacera el alma de quienes vivimos en este pedazo de suelo.
Es por eso que el boxeo tiene que protestar airadamente en nombre de Justiniano Mina, quien dice que para llegar donde está, tuvo que entrenar con su equipo personal (Dikalab). Y lo que dice la federación es totalmente falso.



