LOS GUARDIANES DEL AGUA EN ECUADOR
ROSALÍA ARTEAGA SERRANO
Durante la semana pasada, alrededor de 150 personas dedicadas a cuidar el agua en el mundo, se dieron cita en Quito, la capital del Ecuador, lo hicieron convocados por la organización global Waterkeeper Alliance, creada hace sesenta años y que agrupa a las personas que se preocupan por el cuidado del agua a nivel global.
Es una particular organización en la que pueden estar tanto quienes cuidan los ríos, como los lagos y los mares, así como las cuencas fluviales, los humedales que los alimentan, las altas cumbres de las montañas donde se originan los cursos de agua, lo que se traduce también en una inquietud por la enseñanza y la educación para mantener los recursos hídricos saludables y una gran preocupación por el ambiente.
Todos los asistentes vinieron con un bagaje de experiencias, con ganas de intercambiar conocimientos y enseñanzas y también ansiosos de conocer lo que se hace en otras latitudes, lo que tuvieron oportunidad de hacer al participar en una minga por el río y en hacer recorridos y observar las prácticas de los Waterkeeper locales.
Muchos de los asistentes, combinaron las conferencias y los debates oficiales, con recorridos antes y después del evento, y aprovecharon de la oportunidad para llegar a las cimas de nuestras montañas o desplazarse a la Amazonía y a las Galápagos para disfrutar de experiencias únicas.
Más allá de lo que significa la participación en un evento de esta naturaleza, quienes visitan el país y provienen de otras latitudes, conocen la diversidad de nuestro Ecuador, tienen la oportunidad de caminar por las calles del centro histórico quiteño, visitan la Ciudad Mitad del Mundo, se dejan atrapar por la belleza de los paisajes, el colorido de los mercados, la calidez de la gente que los atiende y acoge.
Estas oportunidades brindan experiencias y también activan un mercado turístico que deslumbra y que genera que se hable bien del país y de su gente, mostrando otra cara del Ecuador.



