La hija de Fito: del lujo de TikTok a una estrecha celda en Ecuador
Oficina de redacción de Ecuador News en Quito
La vida que Michelle Jamileth Macías Peñarrieta mostraba en las redes sociales contrastaba de manera llamativa con la situación en la que terminó siendo encontrada. La hija de José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, uno de los principales líderes de Los Choneros, en Ecuador, fue capturada en Colombia junto con su madre, Inda Mariela Peñarrieta, después de permanecer varios meses fuera del alcance de la justicia ecuatoriana.
Las dos mujeres fueron detenidas el 27 de septiembre en una finca de Sabana de Torres, en el departamento de Santander. El operativo fue resultado de una investigación conjunta de las autoridades colombianas y ecuatorianas, con participación del FBI. Ambas eran requeridas por Ecuador mediante notificación roja de Interpol por su presunta vinculación con el caso denominado Blanqueo Fito, relacionado con lavado de activos.
Pero fue Michelle, conocida en las redes como Queen Michelle o La Patrona, quien llamó especialmente la atención por su actividad en TikTok. Su cuenta llegó a superar los 66.000 seguidores y allí aparecían imágenes de una vida de lujo y publicaciones relacionadas con préstamos de dinero.
Algunas de las imágenes mostraban fajos de billetes. Diversos medios ecuatorianos han descrito esa actividad como una forma de presumir de su riqueza. Sin embargo, conviene hacer una precisión periodística: las imágenes de dinero son reales como publicaciones, pero no constituyen por sí mismas una prueba de que todo ese dinero fuera suyo ni de su origen ilícito.
Investigación financiera
Lo que sí existe es una investigación financiera. Según información atribuida a la UAFE y a la Fiscalía ecuatoriana, Macías habría recibido transferencias de decenas de personas, muchas de ellas vinculadas a Los Choneros. La Fiscalía la ubica como parte de una estructura destinada presuntamente a ocultar recursos de origen criminal. En el caso se investigan movimientos que superarían los 25 millones de dólares.
El episodio de TikTok adquirió una dimensión todavía más curiosa después de su captura. Aunque Michelle ya estaba detenida, su cuenta continuó publicando videos y promocionando supuestos préstamos. El ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, explicó que los dispositivos habían sido decomisados y que, por tanto, otras personas podrían haber tenido las claves y estar manejando la cuenta. Poco después, la cuenta principal fue cerrada.
La investigación sostiene además que madre e hija habrían manejado grandes cantidades de efectivo y utilizado empresas y otras estructuras para dar apariencia legal a recursos cuya procedencia está siendo investigada.
Después de su captura, ambas fueron trasladadas a Ecuador y llevadas a la cárcel de máxima seguridad La Roca, en Guayaquil. Allí comienza para Michelle una etapa completamente distinta de aquella que mostraba en TikTok.
La historia tiene, sin embargo, una paradoja difícil de ignorar: mientras las autoridades buscaban reconstruir el camino del dinero de Los Choneros, una de las personas que presuntamente estaba dentro de esa estructura se encargaba de mostrar públicamente una vida en la que el dinero parecía no ser un problema.
Las redes sociales, que alguna vez fueron su vitrina, terminaron convirtiéndose también en una fuente de información para quienes investigaban su entorno.



