La familia ecuatoriana no tuvo suerte
Burak Firik, de 35 años, su esposa Kimberly Salazar, de 32, y sus dos hijos pequeños, de 1 y 2 años, perdieron la vida después de que el edificio en el que estaban se derrumbara el lunes 6 de febrero debido al terremoto de magnitud 7.8.



