La verdad se sabe, todos callan…
La desaparición de esta joven abogada tras visitar a su marido en un edificio de la policía en Quito el domingo 11 de septiembre, ha mantenido en vilo al país y ha provocado indignación por el manejo que las autoridades han hecho del caso. El principal sospechoso es el esposo de Bernal, el agente de policía Germán Cáceres, que fue puesto en libertad tras declarar ante la Fiscalía y desde entonces se encuentra en paradero desconocido.



