Se ha ido para siempre el músico que nos puso a bailar y pensar
Willie Colón: El trombón que cambió para siempre el sonido de la salsa
Genios como Celia Cruz, Héctor Lavoe y Rubén Blades, tuvieron otro genio como factor común: el “malo” Willie Colón. Fue sin duda el hombre que transformó la salsa. Cada uno de sus trabajos era éxito asegurado.
Información FELIX LAM, Ecuador News
La música latina despide a una de sus figuras más trascendentales: Willie Colón, trombonista, compositor, productor y visionario, que redefinió la salsa y la convirtió en una expresión cultural de alcance mundial. Nacido en El Bronx de Nueva York, el 28 de abril de 1950, Colón transformó la experiencia de la diáspora caribeña en una revolución sonora que marcó a generaciones enteras.
Desde muy joven mostró una inclinación musical poco convencional. Eligió el trombón —instrumento poco habitual como voz principal en la música tropical de la época— y lo colocó en el centro del escenario. Ese sonido áspero, potente y urbano se convirtió en su sello distintivo. A mediados de los años sesenta firmó con Fania Records, la disquera que se transformaría en la catedral de la salsa, y desde allí comenzó a moldear el género con una identidad propia: más cruda, más callejera y profundamente ligada a la realidad social de los barrios latinos.
Su alianza con Héctor Lavoe produjo algunos de los discos más influyentes del movimiento salsero. Juntos construyeron un repertorio que combinaba picardía, drama urbano y virtuosismo musical. La química entre ambos redefinió el formato de orquesta y consolidó la salsa como crónica musical del barrio latino en Estados Unidos.
Un plano de madurez
Pero el genio creativo de Colón no se limitó a una sola etapa. En los años setenta amplió su horizonte artístico y político junto al panameño Rubén Blades. De esa colaboración nació Siembra, considerado uno de los discos más influyentes en la historia de la música latina. Con letras que abordaban migración, desigualdad e identidad cultural, el álbum demostró que la salsa podía ser también un vehículo de reflexión social sin perder fuerza bailable. Fue una declaración artística que elevó el género a un plano de madurez narrativa y musical.
A lo largo de su trayectoria, Colón trabajó con figuras legendarias como Celia Cruz y Tito Puente, fusionando estilos y ampliando el espectro sonoro de la música afrocaribeña. Su capacidad como arreglista y productor resultó fundamental para modernizar la instrumentación y sofisticar las estructuras rítmicas, incorporando elementos de jazz, soul y música brasileña.
Activista cultural
Más allá de los escenarios, Colón fue un activista cultural que entendió la música como herramienta de representación y dignidad para la comunidad latina. Sus composiciones reflejaban orgullo identitario y conciencia social, lo que consolidó su figura no solo como artista, sino como portavoz generacional.
También irrumpió en la política, quizá en lo poco que le generó decepción. Jamás pudo alcanzar los votos que sí obtenía en los escenarios.
Tras conocerse su fallecimiento, artistas contemporáneos como Marc Anthony y Bad Bunny destacaron su influencia en la evolución de la música latina. Ambos, desde estilos distintos, reconocen en Colón a un pionero que abrió caminos para la internacionalización del sonido latino.
El legado de Willie Colón trasciende premios y cifras de ventas. Está en cada trombón que irrumpe con fuerza en una orquesta, en cada letra que narra la vida del barrio y en cada pista de baile donde la salsa sigue latiendo. Su obra no solo acompañó una época: ayudó a definir la identidad musical de un continente.
Porque si la salsa encontró una voz urbana, poderosa y consciente, fue gracias al trombón irreverente de Willie Colón.
Paz en su tumba.
Con Celia Cruz, Colón hizo trabajos inolvidables.



