La triste y terrible historia de Noelia
Logró que el estado le permitiera morir
Revelan las desgarradoras últimas palabras de Noelia Castillo Ramos, la joven española víctima de una violación grupal y paralizada, antes de su muerte por eutanasia. Lo único que deseaba era irse en paz y dejar de sufrir.
Claudia Lee
Se han revelado las desgarradoras últimas palabras de Noelia Castillo Ramos, la víctima de una violación grupal que quedó paralizada y falleció mediante la eutanasia en España.
Se tiene entendido que Noelia falleció aproximadamente 20 minutos después de recibir tres inyecciones en un hospital cercano a Barcelona el jueves de la semana anterior.
Las trágicas últimas palabras de la joven de 25 años reiteraron su deseo de morir, según informó el medio español Antena 3.
Según se reporta, ella dijo: «Quiero irme ahora en paz y dejar de sufrir».
La felicidad de un padre o una madre no puede ser más importante que la de una hija, añadió.
También pidió pasar sus últimos momentos a solas.
«No quiero que me vean cerrar los ojos», dijo.
Largo proceso legal
La muerte de Noelia se produce tras un largo proceso legal —marcado por la oposición de su padre— que acaparó la atención internacional.
Su madre, Yolanda Ramos, pasó la última noche a su lado, a pesar de albergar la desesperada esperanza de que su hija cambiara de opinión.
«He estado rezando y pensando… esperando que, en el último momento, ella dijera: ‘Me arrepiento'», comentó.
Su padre, Gerónimo Castillo, se encontraba entre los familiares —incluyendo a sus hermanos y a su abuela materna— que acudieron al hospital para pasar tiempo con ella.
Previamente, se le había concedido a la familia un tiempo adicional para estar con ella antes de que el procedimiento comenzara, alrededor de las 6:30 p.m.
Carla Rodríguez, la mejor amiga de Noelia, fue grabada llorando a las afueras de la clínica tras habérsele negado una última oportunidad para intentar hacerla cambiar de opinión.
La joven había quedado paralizada de la cintura para abajo tras un intento de suicidio en 2022. Se había arrojado desde la ventana de un quinto piso después de haber sido violada por tres hombres mientras se encontraba en un centro de atención bajo supervisión estatal.
Desde entonces, vivió con un dolor constante que, según ella, se había vuelto insoportable. «Quiero irme ya y dejar de sufrir; punto», declaró anteriormente Noelia en una entrevista.
«No tengo ganas de hacer nada: ni de salir, ni de comer. Dormir me resulta muy difícil, y sufro dolores de espalda y piernas», agregó.
También habló sobre cómo deseaba pasar sus últimos momentos.
«Siempre he pensado que quiero morir luciendo bien. Me pondré mi vestido más bonito y me maquillaré; será algo sencillo».
España legalizó la eutanasia en 2021 para las personas que padecen afecciones «crónicas o invalidantes».
Numerosos obstáculos
Noelia había luchado durante años para que se le permitiera morir mediante la eutanasia, enfrentándose a numerosos obstáculos.
Su padre, Gerónimo Castillo, había intentado bloquear el procedimiento con el respaldo de un grupo jurídico conservador.
Sin embargo, los tribunales desestimaron la impugnación. El caso de Noelia fue finalmente aprobado tras una larga batalla legal, en la que los jueces dictaminaron que su decisión fue «libre, consciente e informada».
Su madre, si bien no apoyaba la eutanasia, permaneció a su lado hasta el final.
En su mensaje final, le dijo a su hija: «Ya no hay nada más que pueda hacer. Si decides seguir adelante, estaré ahí para ti; pero si cambias de opinión, también estaré ahí para los buenos momentos».
Noelia dijo que quería «irse en paz» tras años de sufrimiento.
Dolientes se congregan a las afueras del hospital donde Noelia Castillo falleció mediante la eutanasia.
Noelia y su madre, Yolanda, quien declaró: «No estoy de acuerdo, pero siempre estaré a su lado».
La condición de Noelia fue calificada como «grave, crónica e incapacitante» en virtud de la histórica ley de eutanasia aprobada en España en 2021.
Manifestantes a favor de la eutanasia se reúnen en Madrid portando una pancarta con el lema «Mi vida es mía».



