La herencia pesa
Washington no oculta su deseo de contrarrestar la influencia de China, Rusia e Irán en América Latina, prioridad establecida en la estrategia de seguridad nacional de la cual, Marco Rubio, secretario de estado de Estados Unidos, es artífice. Destaca el modelo de cooperación con Colombia, Ecuador y Perú y elogia la lucha antidrogas de gobiernos aliados en la región.
Cabe recordar la vigencia del Tratado de Comercio Bilateral-Ecuador-China, instrumento que fortalece el intercambio de bienes y abre oportunidades para la exportación de productos agrícolas y acuícolas como banano, camarón. El depender del mercado chino para colocar la oferta exportable, implica un peso económico que dificulta el intento de alineación exclusiva con las políticas de Estados Unidos.
Nuestro gobierno pragmático, debe gestionar los compromisos adquiridos con China y manejar las relaciones internacionales sin comprometer la estabilidad económica ni la seguridad nacional. Pese a los acercamientos desde la capital de Estados Unidos, la relación bilateral con China mantiene una trabazón, debido a la pesada herencia comercial y financiera acumulada en la última década por Ecuador.
Pekín se consolida como uno de los principales acreedores de nuestra deuda pública, además de tener compromisos de financiamiento vinculados a proyectos de infraestructura energética y a la venta anticipada de petróleo. Son frenos a la capacidad de maniobra del Ejecutivo.
¿Qué nos dejó Rubio? A nuestro país, convertido en 2025 en el más violento de la región con 51 homicidios por cada 100.000 habitantes: (un homicidio cada hora), un anuncio que E.U. intensificará la guerra contra las mafias del narcotráfico-por mar y tierra- a las cuales los llamó "ejércitos" con gran capacidad de fuego.
Mientras Colombia y Perú, recibirán $ mil millones cada uno, hará la gestión para que Ecuador reciba $55 millones destinada a la lucha contra el crimen organizado y la minería ilegal; cederá un buque de la Guardia Costera para la vigilancia marítima y completará la entrega de 12 naves que reforzarán la cacería de narcolanchas.
Millones de diferencia. Toca transformarlas en resultados concretos porque la administración del presidente, Donald Trump, no ha estado libre de errores en su política internacional, mientras, Xi Jinping, dijo a su homólogo ecuatoriano, en la visita oficial, que los países de América Latina deberían demostrar "autonomía" y llevar "a cabo la cooperación externa con base en sus propios intereses nacionales".
Los tres países – hoy con gobiernos de derecha afines a Washington – son piezas claves en el negocio de la cocaína que se consume en Estados Unidos, Europa y Asia. Esas organizaciones están aliadas con diversas mafias como la albanesa y la de México. Se estima que el 70% de la cocaína producida en Colombia y Perú pasa por Ecuador.
Mariana Velasco



