Halloween en el Village: Nueva York no pierde su fascinación por los disfraces
¿Sigue siendo Halloween en Greenwich Village una de las grandes expresiones de la personalidad neoyorquina o se ha convertido simplemente en un espectáculo turístico? La respuesta de las noticias de este año es bastante clara: no parece haber perdido fuerza; por el contrario, conserva una convocatoria extraordinaria. La edición del pasado 31 de octubre fue la número 53 y reunió, según estimaciones publicadas, alrededor de dos millones de espectadores y unos 80.000 participantes disfrazados.
Oficina de redacción de Ecuador News en NY
La tradicional parada de Greenwich Village celebró su edición número 53 con millones de espectadores. Lejos de desaparecer, parece conservar intacta su capacidad para sorprender.
¿Ha perdido fuerza Halloween en Nueva York? ¿La tradicional celebración del Village, que cada 31 de octubre transforma la Sexta Avenida en un escenario de fantasía, sigue despertando el mismo entusiasmo?
La respuesta que dejó la edición de este año parece contundente: la tradición sigue muy viva.
El pasado sábado 31 de octubre, la edición número 53 de la Village Halloween Parade volvió a recorrer Manhattan, desde Canal Street hasta la calle 15, con una multitud de personajes, músicos, bailarines, marionetas gigantes y disfraces que desafiaron la imaginación.
Las estimaciones publicadas por medios locales hablan de aproximadamente dos millones de espectadores y unos 80.000 participantes disfrazados.
Pero más allá de las cifras, están las personas. ¿Qué dicen quienes participan?
Alex Kahn, creador de marionetas monumentales y colaborador artístico de la parada, explicó a PIX11 News su relación con esas figuras gigantes:
«Es como tener hijos. Uno piensa que puede darles forma de determinada manera, pero terminan convirtiéndose en algo propio».
Su comparación refleja el espíritu artístico de una celebración que nació en 1974 como una pequeña reunión de artistas y titiriteros.
Una espectadora entrevistada por el mismo medio fue mucho más directa al expresar su entusiasmo:
«Es la mejor parada de Nueva York, muy creativa».
¿Y qué opinan quienes la organizan? Jeanne Fleming, directora artística de la celebración desde hace décadas, considera que la convocatoria ha crecido tanto que necesita más espacio.
En declaraciones recogidas por PIX11, lanzó incluso una petición al alcalde de la ciudad:
«Necesitamos una parada más larga».
Su comentario no parece el de alguien preocupado por una tradición en decadencia, sino el de una organizadora que siente que el público ya desborda las dimensiones actuales del espectáculo.
¿Se ha perdido el espíritu original? No necesariamente. Aunque el turismo y la popularidad han transformado el acontecimiento, los organizadores mantienen una apuesta por la creatividad, la participación ciudadana y el trabajo colectivo.
La edición de 2026 tuvo como lema Body and Soul (Cuerpo y alma), una invitación a recuperar la expresión humana y el contacto físico en una época dominada por las pantallas.
También hubo espacio para los tradicionales esqueletos, zombis, personajes cinematográficos, bailarines y referencias culturales de distintas comunidades.
Quizás esa sea la explicación de su permanencia: Halloween en el Village no es solamente una fiesta para mirar. Es una oportunidad para convertirse, por una noche, en alguien diferente.
Y Nueva York, aparentemente, todavía disfruta muchísimo de esa posibilidad.



