Palacio del Narco: La mansión abandonada de Pablo Escobar, con muros de doble grosor para esconder cocaína, ha sido vendida a un comprador misterioso por 20 millones de dólares.
Muchos terribles secretos han quedado sepultados ahí
Will Miller / Gerard Couzens
La mansión abandonada que perteneció al notorio narcotraficante Pablo Escobar Gaviria en Colombia, ha sido vendida en una subasta por más de 15 millones de libras esterlinas (Unos 21 millones de dólares). La identidad del misterioso comprador de la propiedad multimillonaria sigue siendo desconocida.
La extensa propiedad se encuentra a orillas de un lago artificial en la ciudad turística de Guatapé, al este de Medellín.
Destruida por un grupo de justicieros en la década de 1990, la mansión ha permanecido abandonada desde entonces.
Aunque en ruinas durante décadas, la mansión en decadencia continúa atrayendo a millones de turistas curiosos cada año, todos deseosos de vislumbrar lo que queda del bastión del capo de la droga. Sin embargo, incluso en su deterioro, sus secretos perduran.
Según se informa, las paredes de doble capa de la villa fueron diseñadas para ocultar alijos de dinero en efectivo y cocaína pertenecientes al narcotraficante asesinado.
El «Rey de la Cocaína» fue el líder del cártel de Medellín, conocido por contrabandear más del 80 por ciento de toda la cocaína a Estados Unidos.
Durante su reinado, amasó una enorme fortuna valorada en miles de millones y no se detuvo ante nada para proteger su negocio de narcotráfico. En la cúspide de su poder, se cree que era el séptimo hombre más rico del mundo.
Escobar encargó la mansión a finales de la década de 1980 y la nombró en honor a su hija, Manuela.
Estaba destinada a ser un regalo para su decimoquinto cumpleaños, pero las puertas nunca se abrieron oficialmente.
La agencia de recuperación de activos de Colombia confirmó que la infame propiedad finalmente ha cambiado de manos.
La organización gubernamental conocida como SAE, que administra los bienes incautados al crimen organizado, confirmó la venta tras una subasta pública.
El precio inicial fue de poco más de 11 millones de libras esterlinas.
La presidenta de la SAE, Amelia Pérez Parra, declaró: “Una propiedad emblemática que alguna vez perteneció a Pablo Escobar ha sido vendida.
“Cada activo que logramos recuperar y vender representa una victoria del Estado sobre el crimen.
“Lo que antes se adquirió con dinero del narcotráfico ahora se transforma en recursos legales que benefician a los colombianos y permiten poner fin a los ciclos de violencia con dignidad y transparencia”.
En su apogeo, La Manuela estaba protegida por una fuerza de seguridad privada de 120 hombres, lo que reflejaba tanto el inmenso poder como la paranoia de Escobar.
Pero en 1993, la mansión quedó reducida a escombros cuando Los Pepes, un grupo formado por antiguos socios de Escobar y financiado por el cartel rival de Cali, detonaron 200 kg de TNT en toda la propiedad.
A pesar de la devastación, algunas partes del complejo han sobrevivido.
Una cancha de fútbol que también servía como helipuerto, la casa del mayordomo y un edificio que funcionaba como bar-restaurante permanecen prácticamente intactos.
Sin embargo, la piscina, que alguna vez fue azul, se ha vuelto tóxica e inutilizable.
Tras la muerte de Escobar en 1993, su jardinero, William Duque, cuidó los terrenos de La Manuela durante 30 años hasta que finalmente fue desalojado en 2019.
En su ausencia, la propiedad es ahora solo una sombra de su antigua gloria.
Recuperada por la naturaleza, la vegetación crece a través del techo y el exterior deteriorado.
Durante años, según se informa, varios inversores mostraron interés en la propiedad, atraídos por su oscura historia y su enorme potencial turístico.
Ahora corresponde al comprador anónimo determinar el futuro de la mansión.
Apuntes
• Bautizada como La Manuela, en honor a la hija del narcotraficante, la mansión está ubicada en Guatapé, al oriente de Medellín, a orillas del río un lago artificial, y ya ha sido rodeado por un equipo de seguridad estimado en alrededor de 120 hombres armados.
• La finca fue dinamitada en 1993 por el grupo Los Pepes, poco antes de la muerte de Escobar, y desde entonces permaneció abandonada. Solo algunas estructuras, como la cancha de fútbol, la casa del mayordomo y una edificación donde funcionó un restaurante-bar, se conservaron en relativo buen estado. Allí llegaban turistas que querían conocer el lugar que alguna vez fue propiedad del capo.
• La Manuela es un predio de 7.826 metros cuadrados ubicada estratégicamente a orillas del embalse de Guatapé, específicamente en la vereda El Uvital del municipio de El Peñol, en el Oriente antioqueño.
Un viejo Renault 4 en el que el capo disputaba competencias automovilísticas ha queado en la finca como tenebroso monumento de un hombre cruel.



